Cooperativismo: estrategia de los apicultores de Colonia ante dificultades del sector

Cooperativismo: estrategia de los apicultores de Colonia ante dificultades del sector

24/08/2023 24/08/2023

Pedro González

La apicultura en Uruguay se enfrenta a la sequía, los agroquímicos y la miel artificial. LVA conversó con Marco Souza referente de la Cooperativa Agraria de Productos Apícolas (CAEPA), creada con el objetivo de dar una respuesta a estas problemáticas del sector.

Son tres familias de generaciones de apicultores de Colonia Valdense agrupados en la cooperativa y en total suman unas 5 mil colmenas, lo que representa una producción anual de entre 120 mil y 150 mil kilogramos de miel. Souza explicó que en el último año llegaron a producir 80 mil kilogramos y el precio de la miel en el mercado internacional bajó a la mitad.

Con el objetivo de independizarse de los intermediarios para la exportación de la miel que producen, conformaron la cooperativa CAEPA. Una de las acciones en conjunto que se propusieron a partir de 2018 fue acceder a la certificación de Miel Orgánica que otorga Alemania, requisito hoy para acceder a los mercados principales de Europa y Estados Unidos. Explicó que dos familias ya la tenían que renovar y la tercera hizo el trámite por primera vez. Se juntaron principalmente por razones económicas, les convenía agruparse para solventar los gastos derivados de este trámite que se realiza desde Alemania

Requisitos para la certificación

En el combate de las plagas que atacan a las abejas Souza explicó que se utilizaban productos químicos veterinarios. Agregó que tanto las plagas, como las abejas iban desarrollando resistencia a estos productos y que además la miel era afectada en este proceso. Explicó que hoy el primer flagelo de las abejas es la varroa, un ácaro que se alimenta de su hemolinfa (líquido semejante a la sangre de algunos invertebrados). Para acceder a la certificación han tenido que comenzar a utilizar el ácido oxálico, que se extrae del limón y se usa de manera preventiva como repelente alejando a los ácaros. 

Otra de las exigencias es que la cera utilizada en los procesos de multiplicación de colmenas sea la misma que producen las abejas. Explicó que los apicultores colaboran con el trabajo de las abejas haciendo parte de la tarea que estas desarrollan. La cera se utiliza para crear los hexágonos donde se deposita el néctar que extraen de las flores y que mediante un proceso que comienza en el buche de la abeja en el que se mezclan enzimas, luego se depositan en los hexágonos y la deshumidifican mediante a un sistema de ventilación con su aleteo, hasta que queda a un 20% de humedad y allí es cuando la miel está madura para su cosecha. 

La cera es elaborada por las abejas en una primera instancia, y luego de la extracción de la miel queda en las colmenas. Esta cera se extrae para su fundición y se crean láminas del tamaño de los bastidores que se utilizan en las cámaras de cría y se le imprimen los hexágonos. Este proceso se puede realizar de manera artesanal o industrial. Se evita usar ceras compradas porque al ser una materia grasa la cera puede alojar hongos y ácaros que perjudiquen la producción.

Otro de los requisitos es que las colmenas estén a un radio de tres kilómetros de centros urbanos y plantaciones donde se utilicen agroquímicos. Señaló que esto es bastante difícil y que finalmente se dirime en los controles de calidad para la exportación mediante análisis químicos que determinan si está libre de estos productos para vender como miel orgánica. 

En relación a esto, agregó que para seguir produciendo orgánico, se realiza trashumancia [traslado de colmenas], en marzo cuando se termina la producción de verano en el sur, hacia la floración de eucaliptus en el norte -Rivera-. Allí le pagan a dos empresas forestales: Lumin (empresa china con 120 mil hectáreas totales) y COFUSA (empresa uruguaya con 40 mil hectáreas). 

La miel que se produce allí tiene el valor agregado que es de monofloración ya que es solo eucaliptus. La trashumancia se lleva a cabo por tres productores de la cooperativa, desde hace entre 5 y 15 años. Además dijo que cuentan con una estancia en Durazno, donde la producción mantiene los lineamientos para que sea orgánica. También en Trinidad y en Maldonado (cerca del aeropuerto en áreas protegidas). 

En el sur están en Colonia, San José y Soriano. Indicó que en caso de que no den los valores para la calificación orgánica, se vende como miel común. La certificación exige también que los materiales de trabajo deben estar pintados con pinturas al agua y las salas de extracción deben ser habilitadas. Además de la habilitación a nivel local que realiza anualmente la Dirección de Servicios Veterinarios (DILAVE) del MGAP.

Situación del sector

A causa de la sequía, los agroquímicos que afectan el debilitamiento y la mortandad de las abejas, el año anterior se produjeron unos 80 mil kilogramos de miel, casi la mitad de lo que se produce en condiciones óptimas. Además este año bajaron los precios internacionales a la mitad, debido a la acumulación de stock principalmente en Estados Unidos y Europa. 

Souza se refirió a la producción de miel sintética que explicó se utiliza para mezclar con la natural, que se produce en China. Señaló que este tipo de miel apareció desde hace aproximadamente unos 6 años y que la Federación Mundial de Asociaciones de Apicultores (APIMONDIA) está trabajando en este sentido, en una normativa que determine el origen de la miel como un indicador de su pureza y le agregue valor.

Otros beneficios

Además de conseguir la certificación internacional de miel orgánica, la cooperativa trabaja en incorporar la exportación fraccionada de la miel. En este sentido indicó que vienen negociando con la Cámara de Comercio de Uruguay y el jueves 17 de agosto mantuvieron una ronda de negocios en el Laboratorio Tecnológico del Uruguay (LATU), para entrevistarse con dos cadenas de supermercados de Brasil y una red hotelera de Paraguay a modo de presentación. Además dijo que ya estaba pronto un envío de muestras fraccionadas a Arabia Saudita, otro mercado que se puede abrir. Señaló que históricamente la miel entró a Europa por Alemania, y en los últimos años es España que recibe la miel, la envasa y la distribuye en la región. 

Agregó que también vienen trabajando en la elaboración de miel crema, una variante que mediante un proceso de batido evita la cristalización, en específico de las mieles producidas con floración de eucaliptus y canola. El resultado es una miel de una consistencia cremosa y color más claro que no cristaliza con el frío. Este tipo de miel puede contribuir a que aumente la llegada a los hogares uruguayos, que indicó, no son grandes consumidores del endulzante natural producido por las abejas. Desde el 2022 estos productos fraccionados se venden en algunos supermercados de la capital, algunos hoteles y tiendas de venta de productos naturales.

Particularidades del sector 

Según Souza, la producción de miel local no tiene techo, siempre se ha vendido en su totalidad porque Uruguay es insignificante a nivel mundial. Añadió que los precios son cíclicos y se trata de administrar correctamente atendiendo esta variable. En cuanto al mercado interno, dijo que es pequeño pero si se piensa en términos de grandes productores. Hay que tener en cuenta que el 80% de la producción local se exporta, solo del 15 al 20% se queda. 

De los productores de la cooperativa afirmó que se ha ido aumentando el volumen de colmenas año a año, pero también señaló que ha ido bajando la producción de miel por colmena. Esto a razón de que hay poca variedad de flores, y las plantaciones, debido al manejo local de la agricultura, no llegan a florecer. Además de los productos agroquímicos que matan a las abejas o las debilitan. Esto es una de las razones de que se realice la trashumancia, explicó. Ahora está la floración de canola [que es bastante reciente en nuestro país] y va hasta noviembre. 

Explicó que en el sur se han hecho arreglos con propietarios de campos, los que se benefician por la polinización. En el caso de la canola subrayó que sería 20% menor su producción de no ser por la colaboración de las abejas polinizando. Dijo que al momento se establecen vínculos de intercambio y en caso de los productores pequeños, se les entrega miel al finalizar la cosecha. Explicó que no funciona igual en todas partes, en Chile muchos apicultores reciben un pago, es el caso de las plantaciones de arándanos y manzanos, que incluso llegan a ser su mayor ingreso. “Acá por un tema cultural no pasa eso», lamentó. 

Para dedicarse a la apicultura dijo que te tiene que gustar, es un trabajo noble, si te gusta la naturaleza. Indicó que se puede estudiar en Escuelas agrarias y en la Sociedad Apícola Uruguaya en el barrio Prado de Montevideo. 

Con respecto a la mano de obra que se requiere, dijo que durante las zafras se contrata más personal pero que no es realmente necesario, depende de si se tiene máquinas y si se trabaja con la familia. En su emprendimiento con cinco personas llevan adelante la producción de unas 1500 colmenas, con dos personas full time y el resto en zafra. 

Hoy las colmenas tienen el rendimiento de antes, indicó: unos 20 kilos anuales. Hoy se consigue solo realizando el traslado siguiendo las floraciones. La floración de canola es entre agosto y noviembre y el eucaliptus de marzo a junio, esas son las zafras más importantes.