Bruno Ferrari: el lacazino que se la jugó por los videojuegos

Bruno Ferrari: el lacazino que se la jugó por los videojuegos

Dejó una reconocida empresa de programación para instalar el primer estudio de videojuegos en el departamento de Colonia; ahora busca interesados en integrarse a su equipo para participar en un encuentro internacional de desarrolladores.

Mathias Medero

Bruno Ferrari tiene 36 años. Cuando tenía cuatro años su abuela le regaló su primera computadora: una Spectrum TK-95, que funcionaba pura y exclusivamente conectada a la televisión y cargaba sus programas mediante cassettes de cinta.

“Los tiempos de carga de cada programa o juego eran eternos, acompañados de los ruidos más inverosímiles imaginables emitidos por la computadora”, recordó. “Esto si tenías la suerte de que funcionara todo bien, ya que había veces que estabas esperando 45 minutos al ‘santo botón’ y tenías que reiniciar todo”.

La puesta en marcha para que todo funcionara de la mejor manera era de por sí toda una experiencia. Antes que nada, la instalación de la computadora demandaba reacomodar los muebles que servirían de soporte, el televisor de tubo de cañón, la grabadora donde se insertaban los cassettes, y todos los cables y conexiones que aún no eran standard.

“Una vez acomodado el escenario, correspondía hacer correr el programa o jueguito que aspirábamos a jugar o utilizar. En otras palabras, todo el preámbulo antes de utilizar la máquina era una suerte de rito, tan excitante como el uso de la propia computadora”, dice Ferrari.

Con la ayuda de sus padres y casi como jugando, fue aprendiendo a leer y a escribir con la máquina. Años después, ya cursando la escuela y sin saber que estaba programando, creó su primer mini juego en ‘logo’, un lenguaje de programación diseñado con fines didácticos para trabajar con niños y jóvenes.

“En aquella época era visualmente muy llamativo, porque podías hacer ‘dibujitos’ indicando comandos a la tortuga, una suerte de ratón de la PC de hoy en día. Al iniciarse mi primer juego creaba un cuadrado en una posición aleatoria en la pantalla y la tortuga era ubicada en otra posición. Dándole un comando a la misma tenías que llegar y quedar dentro de ese cuadrado. Si terminabas adentro ganabas, de lo contrario, perdías”.

Ferrari dijo que por los años de 1990 era impensado en la zona tener una carrera como desarrollador de videojuegos, incluso el concepto aun no existía. Entonces su vida le llevó por otros caminos. Luego de culminar la primaria y secundaria en Juan Lacaze se fue a Montevideo a estudiar dos carreras que nada tenían en común con la programación ni el desarrollo de videojuegos: relaciones internacionales y educación física, aunque solo continuó la primera.

En la época el lacazino comenzó a jugar basquetbol profesional en primera, iniciando una carrera de 17 años que lo llevó por diferentes lugares, incluso en Argentina donde vivió algunos años. “Allá tuve una enfermedad seria, mononucleosis, que eventualmente desembocó en una pubalgia; así que volví a Juan Lacaze por un tiempo”, contó.

Llegó a adelgazar cerca de 30 kilos, estuvo tres meses en cama y su vida estuvo en riesgo, pero afortunadamente pudo superar la enfermedad. Estando en Juan Lacaze comenzó a cursar la carrera de Analista Programador en la ORT. “Si bien está orientada a la programación clásica, fue en este momento que reavivó mi interés por el desarrollo de juegos”.

Primera JAM internacional con participación coloniense será el 8 de octubre

Una vez que se recuperó y retomó el basquetbol, pasó a ocupar el tiempo libre trabajando como freelancer en la creación de pequeñas funcionalidades de juegos o minijuegos para clientes del exterior. “He participado de muchas Game Jams e incluso en 2019 gané un premio en el NASA Space Apps, un evento organizado por la NASA para distinguir aplicaciones o juegos educativos que enseñen o solucionen problemas, en mi caso el de la basura espacial”, recordó.

Cuando volvió a Juan Lacaze en 2018, comenzó a trabajar en un centro de desarrollo que la empresa GeneXus estaba instalando en la ciudad. “Encontré un grupo humano y de trabajo excelente, pero a pesar de estar muy a gusto comencé a desarrollar paralelamente lo que sería el primer juego comercial de mi estudio: Jake’s Paralysis, porque mi vocación venía por otro lado”, reconoció.

Jake’s Paralysis es un juego del género Novela Visual en la que sigues a Jake, el personaje principal, a través de la evolución de su vida romántica y estudiantil, tomando decisiones que afectarán el final de la historia. Es una suerte de libro ‘Escoge tu propia aventura’ animado.

En ese momento Ferrari decidió iniciar el proceso de creación de una comunidad de interesados en el desarrollo de videojuegos en el departamento de Colonia. “La intención era dar clases en el centro Isabel Artús de Colonia Valdense con un curso de mi autoría llamado ‘Introducción al diseño y desarrollo de videojuegos’, pero llegó la pandemia antes de que arrancara”.

Durante este período el lacazino ganó una tutoría online de la Cámara Uruguaya de Desarrolladores de Videojuegos (CAVI) por su proyecto Jake’s Paralysis. La CAVI está integrada por distintos profesionales de la industria y tiene el objetivo de fomentar este sector creativo. “Con el impulso dado por esta tutoría y viendo que mi proyecto iba bien encaminado, decidí renunciar a GeneXus Consulting para dedicarme a tiempo completo al desarrollo del juego y posteriormente a la creación de mi estudio”, informó.

Tras meses de desarrollo de la demo/corte vertical de su juego, Ferrari fue seleccionado nuevamente este año por la CAVI para formar parte del Pabellón Uruguayo en la Game Developers Conference (GDC), una ocasión histórica ya que es el primer año en que Uruguay forma parte de este evento.

Fue en el escenario de esta conferencia que los organizadores de Game Jam Plus invitaron a Ferrari a formar parte de su equipo para crear una comunidad en Uruguay. “Acepté con mucho gusto y este 8 de octubre estaremos organizando la primera Jam internacional del departamento de Colonia para interesados en el desarrollo de juegos. Las inscripciones están abiertas y son gratuitas”. Se puede ingresar a bit.ly/brunomir23 o enviar un mensaje a la cuenta de Instagram @Brunomir_23 .

El programador lacazino se encuentra terminando el desarrollo de la demo de Jake’s Paralysis que saldrá en Steam e Itch.io el próximo mes. “Una vez finalizada, mi objetivo es recaudar fondos para continuar con el desarrollo del juego completo y así poder establecer a futuro el primer estudio de desarrollo de videojuegos del departamento”, concluyó.