Comisión Interna del Hospital de Colonia denuncia irregularidades y presión sindical de subdirectora

Comisión Interna del Hospital de Colonia denuncia irregularidades y presión sindical de subdirectora

La licitación del servicio de mantenimiento que había sido otorgada a la empresa Varinter está en litigio ya que fue impugnada por la cooperativa que estaba a cargo de esa tarea. Al menos seis cooperativistas de Coopman quedarían sin trabajo. Ya ha habido varias audiencias en Dinatra y no se ha llegado a una solución. La próxima instancia será el 16 de julio.

Mathias Medero

Previo a su asunción en junio de 2020, el actual director Gustavo Fernández, recibió un breve mensaje de designación. “No me había postulado en ningún momento y tampoco hubo una preparación previa”, recordó. Sí supo que “parte del Poder Ejecutivo y de la propia ASSE estuvo investigando sobre mí y de repente también sobre algunos otros candidatos”.  

Fernández integra el Partido Colorado y dialogó también con otras colectividades políticas sobre la posibilidad de asumir la dirección del centro, pero “no hubo ninguna conversación ni condicionamientos previos”.   

Cuando asumió la dirección, las cooperativas de trabajo y la ONG Plemu ya integraban el personal del hospital como empresas tercerizadas. “Lo que estaba para finalizar era, en el caso de las cooperativas, el presupuesto asignado, consumido prácticamente en su totalidad en el primer año de los dos del contrato, por lo cual tuvimos que asumir la responsabilidad de ver qué se hacía”.

Fernández explicó que ASSE intercedió ya que los contratos los hacía justamente ese organismo en convenio con el Instituto Nacional del Cooperativismo (INACOOP). “Era un convenio supra hospital, entre ASSE e INACOOP”, explicó. “Lo que se nos pidió en su momento fue saber cuál era el personal necesario para cumplir las funciones que cumplían las cooperativas”.

Las cooperativas de trabajo que brindaban su servicio lo hacían en cuatro sectores: limpieza de áreas públicas (auxiliares de servicio), camilleros, espacios verdes y mantenimiento. “Tomamos en consideración lo que había hecho la administración anterior y le agregamos a los números de personal que ellos habían puesto en cada área, de acuerdo a la situación del hospital en su momento. Se agregaron unos cuatro puestos más; eso llevó a que se redujera el número de cooperativistas que estaban trabajando de 56 a 29 y así siguió hasta la finalización del contrato en mayo de este año”.  

Ante este panorama, la dirección del hospital decidió convocar a una licitación abreviada a la que también se podrían presentar las cooperativas y otras empresas externas que quisieran ofrecer servicios. “Lo que se hizo fue unificar mantenimiento y áreas verdes en un solo pliego con dos ítems diferentes: uno era mantenimiento y otro, áreas verdes”.

En el caso específico de esta licitación, “los oferentes se presentaron exclusivamente a mantenimiento y el ítem áreas verdes quedó desierto”, recordó el director. “Entonces recurrimos al ‘concurso a precios’ y se presentaron dos oferentes. Nos llamó la atención que la cooperativa que hacía espacios verdes no se presentó ni a la licitación ni tampoco al concurso de precios, y Varinter ganó en las dos instancias”, explicó.

En el caso de camilleros, la licitación la ganó Plemu. En el pliego se indicaba que debían absorber el total de los puestos de la cooperativa, y como también absorbió a los trabajadores que se desempeñaban en la cooperativa de auxiliares de servicios, 12 funcionarios se pasaron a Plemu.

Fernández informó que la cooperativa de mantenimiento (Coopman), ofertó menos horas de las que marcaba el pliego con lo cual estaría fuera de concurso, aunque “igual se la aceptó”. El problema fue que “presupuestar por menos horas no cumplía con todos los requisitos que se solicitaban en el pliego”, aseveró.

Los cooperativistas argumentaron luego que las horas libres no las iba a pagar ASSE sino la propia cooperativa. “Eso no se especificó previamente a la apertura del pliego, y después no tiene asidero jurídico que habilite a tomarlo en cuenta. De todas formas, esto está en litigio en la Dirección Nacional de Trabajo (Dinatra) y no me puedo expedir más sobre esto”.

Seis cooperativistas quedarán sin empleo

Según el pliego la empresa ganadora tiene que absorber el total de los puestos laborales durante 90 días, lo que en el caso de ‘mantenimiento’ representa 11 puestos de trabajo. “No es que se absorba a la totalidad de trabajadores que cumplían funciones en el hospital, porque en este caso la cooperativa tenía 17 integrantes: ellos ocupaban 11 puestos de trabajo rotando a su personal, por lo cual podían dar trabajo a todos en forma parcial durante determinados meses. No obliga a la empresa entrante a adoptar este sistema, sí se obliga a ocupar esos 11 puestos en principio durante 90 días”.

Integrantes de Coopman indicaron que la empresa Varinter tuvo un manejo inadecuado y un diálogo poco transparente. Los trabajadores solicitaron reuniones para avanzar en la nueva etapa, pero la empresa se rehusó. En cambio, Varinter contactó individualmente a cada uno de los cooperativistas ofreciéndoles trabajo y como condición exigió que dejaran de integrar la cooperativa.

“A ningún funcionario le pregunto de qué partido es (…) simplemente lo que exijo es profesionalismo, humanismo y un trabajo acorde a lo que el hospital necesita”, dijo el doctor Gustavo Fernández, director del Hospital de Colonia del Sacramento.

Hubo seis integrantes que aceptaron las condiciones y están trabajando con Varinter, por lo que quedarían cinco puestos a ocupar. Como el reclamo por parte de las cooperativas frenó la licitación, para garantizar la continuidad del servicio la dirección del Hospital utilizó la compra directa. La empresa contratada por un mes resultó la propia Varinter quien está desarrollando tareas con los seis ex cooperativistas y otros seis funcionarios contratados por la empresa.

Las cooperativas como producto frenteamplista

Días pasado trascendieron declaraciones públicas de miembros de la comisión interna que manifestaban que la actual administración quiso sacar a las cooperativas por ser producto de la gestión anterior que correspondió al Frente Amplio. “En esas declaraciones creo que hay un ataque directo a mi persona, porque yo soy la cabeza del equipo de gestión”, enfatizó Fernández. “En ningún momento a ningún funcionario le pregunto de qué partido es, a quién responde y de qué religión, simplemente lo que exijo es profesionalismo, humanismo y un trabajo acorde a lo que el hospital necesita y los usuarios merecen”.

El director remarcó que no hubo ninguna presión de parte de ASSE para desplazar a las cooperativas. “Simplemente lo que hemos hecho, y asumo la total responsabilidad, es seguir los pasos que marca la normativa cuando los contratos se terminan, y ser transparentes en llamar a una licitación para que todos tengan las mismas oportunidades”.

Fernández explicó que en primera instancia salió un pliego “bastante cerrado” en el que no se exigía que se absorbiera al personal durante 90 días. Cuando vio ese pliego se comunicó con la dirección de ASSE. “Había puesto mi palabra con la Federación de Funcionarios de Salud Pública (FFSP) y con las propias cooperativas de que debían tener la oportunidad de ser evaluados por nuevas empresas si ellos no ganaban, y que absorbieran al personal en los puestos de trabajo que se estaban licitando”, dijo.

La administración central accedió “a mi solicitud: dio de baja al primer pliego e inmediatamente se subió el segundo corregido. Por lo tanto no hay ninguna intención de parte de esta dirección de desplazar a nadie, sí de hacer las cosas de forma clara y transparente y que todos tengan las posibilidades”.

¿Persecución laboral?

La Comisión Interna del Hospital de Colonia ha denunciado situaciones de persecución laboral perpetradas por la subdirectora de la institución, la Dra. Mónica Ruela. Consultado sobre el tema, Fernández negó cualquier tipo de acción persecutoria. “Sí ha tratado, en su calidad de gestora, de poner los puntos sobre las íes en algunos funcionarios que no han realizado las tareas como indican los protocolos y las buenas normas de las tareas. No he corroborado en ningún momento que haya sido de forma autoritaria, sino que ha impuesto su autoridad en forma correcta”, sostuvo.

Este lunes 5 de julio la Comisión Interna tuvo una reunión con el equipo de gestión del hospital y según indicaron los trabajadores la instancia “no fue buena” y hubo mucho enojo en ambas partes. “Todos nos fuimos un poco de eje porque ya estamos cansados de pelear siempre por lo mismo e ir repitiendo lo mismo y que nos digan siempre lo mismo”, relató la presidenta de la Comisión Interna (FFSP), Sara Graneri.

El reclamo apuntó a “la persecución que ha estado ejerciendo la subdirectora sobre parte del personal de limpieza, sobre todo persecución sindical, porque a la secretaria del gremio que es limpiadora la sacó de block para piso porque supuestamente no había mucho trabajo en su turno de 18 a 24, y no es verdad, es todo mentira”, señaló.

Graneri agregó que tres trabajadoras hicieron cartas denunciando persecución, y que a una de ellas la sacaron del ‘hospital de día’ donde se realizan los tratamientos oncológicos. La funcionaria indicó que en esa área no hay nurse ni médico y sólo hay una enfermera que “hace todo” y una auxiliar de servicio. “Lo que hizo ella (Ruela) fue destratar a esa auxiliar de servicio y decirle que a partir del día siguiente no iba a estar más en ese lugar. O sea que la hacen ir una vez cada tanto a un lugar donde van pacientes inmunodeprimidos”.

A otra auxiliar de limpieza que se desempeñaba en block quirúrgico y en CTI le hicieron un cambio de horario. “Fue a la única, porque está en CTI y al CTI ellos lo tienen allá arriba, como si fuera el único sector que existe en el hospital. Lo priorizan porque fue puesto ahora en esta gestión, pero el tema es que falta enfermería en sala, en piso, no hay nurse, a veces hay una nurse para todo el hospital y hay turnos donde no hay, por lo general en la noche o en el vespertino”.

La trabajadora afirmó que por esta situación se viene reclamando hace mucho tiempo y que la dirección alega que no ha hecho llamado porque todavía no lo han autorizado. “Se ve que no tienen plata para hacer llamados, pero mientras tanto el hospital marcha como marcha. La gente que está trabajando tiene la mejor voluntad, no por lo bien que pagan porque todos sabemos que los enfermeros ganan muy poco y los auxiliares de servicio también. Y la gente comprometida con su trabajo hace lo mejor que puede”, dijo.

Graneri denunció que “están desarticulando” áreas del hospital, y que el block quedó acéfalo porque la nurse renunció hace como tres meses y en su lugar no colocaron a nadie. Agregó que no han hecho llamado porque la subdirectora quiere poner a alguien de su confianza. “Hay muchas irregularidades y muchas cosas que nosotros vamos a denunciar. Próximamente haremos una asamblea donde seguramente definamos hacer un nuevo escrache a la subdirectora”, completó.