Mayoría de colonienses se percibe como “beneficiarios y deudores” del intendente Moreira, según estudio académico

Mayoría de colonienses se percibe como “beneficiarios y deudores” del intendente Moreira, según estudio académico

La tesis del politólogo Iván Sánchez explica la hegemonía nacionalista en el departamento por el ingreso de militantes al funcionariado municipal, el financiamiento de casi todos los medios de comunicación y la figura del “puntero político” como forma de incidir directamente en las organizaciones y por ende en el electorado.

Mathias Medero

El politólogo sanducero Iván Sánchez en el marco de una investigación para su postgrado realizó un estudio titulado Política subnacional en Uruguay y Partidocracia autoritaria. En el trabajo se comparan dos ejemplos antagónicos, Paysandú y Colonia, tratando de conocer cuáles son los límites al poder en cada departamento y las im/posibilidades de rotación de partidos. Para su trabajo realizó entrevistas semiestructuradas a referentes político-partidarios, periodistas, sindicalistas y expertos.

En el caso de Paysandú, los intendentes no son “propietarios” de sus partidos. Tanto en el Partido Nacional (PN) como en el Frente Amplio (FA) existe un control recíproco entre liderazgos y partidos. En el caso de Colonia se registra que el actual intendente Carlos Moreira es quien controla al PN sin mayor contrapeso.

Respecto a los sindicatos municipales, siempre según el estudio, en Paysandú si bien los referentes han sido afines al FA no son orgánicos; se han mantenido ámbitos de negociación para cuestiones laborales, el FA prefirió no cooptar la cúpula sindical y al PN no le es posible debido a la distancia ideológica.

En Colonia la dirigencia sindical es del FA y no hay ámbitos institucionalizados para acuerdos laborales. Desde el gobierno se deslegitima al sindicato y busca incidir en sus decisiones mediante el funcionariado, que en su mayoría ha ingresado por militancia electoral.

El trabajo del sanducero Iván Sánchez busca explicar la rotación de partidos en Paysandú y la consolidación por más de 50 años del Partido Nacional en Colonia.

Sobre los medios de comunicación: en Paysandú se observa mayor pluralismo, con propietarios y periodistas afines a distintos partidos políticos, y preferencia de la clase política por no cooptar. En Colonia existe ausencia de pluralismo debido a que la Intendencia financia casi todos los medios de comunicación, condicionando sus programaciones.

Sobre las organizaciones de la sociedad civil, en Paysandú se registra también mayor pluralismo. El PN está más enraizado en directivas de organizaciones deportivas y religiosas, y el FA en sindicatos, cooperativas y acción social. En Colonia se observa un predominio de organizaciones deportivas, barriales y de fomento rural, en las cuales el PN incide mediante la figura de “punteros políticos”.

Este trabajo buscó responder por qué en la política subnacional uruguaya existe un desarrollo democrático territorial diferente, lo que se observa en departamentos con sistemas de partido predominante y departamentos con sistemas bipartidistas familiarizados con un normal funcionamiento democrático. Se han comparado los casos de Colonia y Paysandú, como uno de autoritarismo subnacional y otro de democracia subnacional respectivamente.

“Nuestra principal respuesta es que los actores políticos de Colonia no ven los procedimientos y prácticas democráticas como positivos para sus intereses, mientras en Paysandú, contrariamente, no se toleran los comportamientos no democráticos”, explica el politólogo.

Modernización por rutas distintas

Las preferencias son parte de la cultura política y por tanto no están disociadas de lo socioeconómico. La causa principal es que Colonia y Paysandú muestran niveles importantes de modernización, pero han seguido rutas distintas: Colonia siguió una modernización sostenida en la industrialización agroalimentaria, en entornos rurales y empresas familiares de pequeño y mediano porte. Por su parte Paysandú siguió la industrialización tradicional, de gran porte e intensiva en mano de obra, altamente urbanizada, de conformación de sindicatos y de clases medias.

Para comprobar esta hipótesis, Sánchez consideró que el caso de Juan Lacaze puede ser representativo. Desde fines del siglo XIX fue procesando una industrialización de mayor escala, siendo los principales ejemplos la Fábrica Nacional de Papel (FANAPEL) y Campomar y Soulas orientada a lo textil. Actualmente es el único municipio de Colonia cuya estructura productiva no es agropecuaria ni lechera, sino predominantemente forestal.

Un pasado industrial y un presente forestal, explican una fuerte impronta sindical y un electorado mayoritariamente de izquierda, siendo el único lugar de cohabitación política con el oficialismo departamental. Juan Lacaze siguió una modernización distinta al resto de Colonia, y similar a la ruta seguida por Paysandú. Un fragmento de una de las entrevistas lo resume: “cuando los de Juan Lacaze quedan sin trabajo y van a buscar a otras localidades tienen que mentir: tienen que decir que no son de Juan Lacaze si no, no les dan trabajo por miedo a que armen sindicatos”.

En síntesis, la investigación trata de responder la interrogante de por qué existen en Uruguay territorios más democráticos que otros. La principal explicación que se ha encontrado es que hay preferencias y valores distintos en los elencos políticos de los respectivos departamentos.

En Paysandú hay un mayor contralor a la interna del partido, no existe ánimo ni posibilidad de cooptar sindicatos municipales, existe pluralidad de medios y posiciones periodísticas y se ve negativamente la intención de condicionar los medios desde la Intendencia. Las expresiones sociales tienden a adherirse al FA en caso de sindicatos, cooperativas y organizaciones de acción social, mientras que las barriales y religiosas tienden a adherirse al PN.

En el caso de Colonia se da lo opuesto. El PN y específicamente “la maquinaria de Moreira” es un “tentáculo” que se involucra con todos los subsistemas, condicionando orientaciones del sindicato municipal, cooperando con organizaciones sociales, barriales y religiosas, financiando y condicionando casi todos los medios de comunicación de Colonia.

Estas preferencias explican la rotación de partidos en Paysandú y la consolidación por más de 50 años del PN en Colonia. La estructura socio económica condiciona obviamente las preferencias de los actores. Ambos departamentos han alcanzado niveles importantes de modernización.

Sin embargo, Paysandú trilló una modernización urbana e industrial, de sindicatos, cooperativas y clases medias, mientras Colonia siguió una modernización rural, familiar y poco concentradora de mano de obra, muy poco funcional a toda conciencia crítica y funcional a la copia del esquema patrón-empleado en el ámbito público. “Moreira es visto como el patrón incuestionable que genera el empleo, y la militancia y la ciudadanía mayoritaria se autoperciben como beneficiarios y deudores más que como ciudadanos o contribuyentes”, concluyó.

Trabajo final “¿Partidocracia autoritaria y partidocracia democrática? El desarrollo territorial de la democracia en Uruguay visto desde los casos de Colonia y Paysandú”