Brotes de coronavirus en Juan Lacaze y en Tarariras

Brotes de coronavirus en Juan Lacaze y en Tarariras

Dialogamos con personal del frigorífico de Tarariras y del Hogar de Ancianos de Ruta 54 de Juan Lacaze, los puntos donde se originaron los dos brotes de COVID 19 que tiene actualmente el departamento de Colonia con 118 casos activos.

Mathias Medero

El 27 de enero surgió un caso positivo de COVID 19 en la planta industrial de Marfrig Tarariras: una trabajadora del departamento de control de calidad. El contagio se había producido en el ámbito doméstico y como mantuvo contacto con otros empleados del frigorífico se produjo el brote.

La mayoría de los contagiados fueron del departamento de control de calidad, mayormente del desosado del turno matutino. Según las últimas cifras actualizadas a este sábado 6 de febrero los casos positivos de COVID 19 en el entorno del frigorífico son 38. Se estima que además hay unas 100 personas en cuarentena.  

“La empresa sigue con el protocolo para seguir aislando a los contactos de los compañeros que están saliendo con COVID, pero esta semana también tomó la resolución de parar por siete días”, indicó a La Voz de la Arena Mariano Ebert, presidente del sindicato del frigorífico de Tarariras (Alpec).

La faena estará parada hasta el martes 9 y el desosado hasta el jueves 11. “Hay que evaluar la situación, aunque ampliar el seguro parcial para ver si reinicia la actividad con los trabajadores que hayan dado negativo será una decisión de la empresa”. Esta tiene 800 trabajadores en plantilla y el 80% está en el seguro de paro parcial. El 20% que continúa trabajando pertenece a los sectores de mantenimiento, hamburguesas, limpieza y cámaras.

Marfrig Tarariras en acuerdo con Alpec trabajan desde abril conforme a un protocolo del Ministerio de Trabajo basado en lineamientos del Ministerio de Salud Pública (MSP). “Venimos trabajando en eso desde abril para, llegado este momento, poderlo usar. Hasta ahora viene aplicándose tal como había sido acordado y monitoreado por ambas partes”, dijo Ebert.

El dirigente sindical explicó que este seguro parcial cubre hasta 19 jornales y se utiliza en la industria frigorífica desde hace 10 años, cuando fue creado para enfrentar una gran sequía. “Como beneficio los trabajadores tenemos un cierto amparo: dependiendo de los días que hemos trabajado vamos a tener determinado subsidio, y no precisas salir todo el mes de seguro, ni estar siete días a la deriva”.

Agregó que el sindicato le pidió a la empresa un préstamo para los trabajadores para poder paliar esta situación, a lo que accedió brindando $8000 a cada uno. “El diálogo con la empresa es fluido y bueno, porque acá no estamos negociando dinero ni un convenio, acá lo que se está haciendo es velar por la salud de los trabajadores. La empresa hace las cosas bien y nosotros apoyamos en la situación en la que se está”.

En tanto, el origen del brote por COVID 19 en el hogar para adultos mayores de Ruta 54 en Juan Lacaze, se generó luego de que el 2 de febrero una residente de 82 años diera positivo al test. La mujer comenzó el día 1° con síntomas como fiebre y zonas irritadas de la piel, fue trasladada a CAMEC de Rosario donde se le realizaron diferentes estudios que dieron normal, pero el hisopado por protocolo resultó positivo.

“El contacto que provocó el contagio todavía se está tratando de determinar”, dijo Araceli Izquierdo, directora del establecimiento. “Tratamos de no hacer hipótesis hasta no tener los resultados a la vista de todos los hisopados, luego sí nos sentaremos a ver qué pudo haber sucedido”.

Hasta este domingo 7 de febrero había 17 casos positivos: diez residentes cuyas edades oscilan entre los 82 y 87 años, y siete funcionarios que rondan los 30 y 40 años. Los trabajadores están cuarentenados en sus casas mientras que los residentes permanecen aislados en sus dormitorios. Actualmente todos se presentan asintomáticos.

TRANQUILIDAD Y ENTEREZA

Según informó Izquierdo, el resto de los residentes tomó la noticia del brote de coronavirus “con mucha tranquilidad y muchísima entereza”. La directora de la institución afirmó que el lugar cuenta con los funcionarios suficientes para brindar la atención sin inconvenientes.

“Queremos dar un mensaje de tranquilidad: Desde el 13 de marzo del 2020 nos estamos preparando para este tipo de casos. Obviamente de lo teórico a lo práctico hay un abismo, pero gracias al trabajo en conjunto de la departamental, CAMEC, del doctor Federico Dotti, que es nuestro médico técnico, y lo que aportamos nosotros como funcionarios, hemos podido salvar esta brecha. Pedimos tranquilidad, respeto y apoyo a la institución”. Izquierdo se mostró agradecida con los familiares quienes se han comunicado y se han puesto a la orden “sin reproches ni malos entendidos”.

Carlos Malán, presidente de la coordinadora de establecimientos de larga estadía para adultos mayores de Colonia (COVIAN), recordó que anteriormente ya habían surgido casos de COVID 19 en el departamento. En Carmelo un funcionario dio positivo de COVID 19 meses atrás, y el hogar decidió cuarentenar a la mitad del personal en sus domicilios y el resto dentro del establecimiento para mantener el servicio. Luego de una semana que los hisopados fueron negativos en su totalidad, se retomó el funcionamiento normal.

Desde entonces no se habían registrado casos de coronavirus dentro de los residenciales de Colonia. “Cada hogar se está manejando en forma directa con la Dirección Departamental de Salud para evacuar sus dudas y seguir los protocolos de acuerdo a sus posibilidades edilicias y de personal. Esta coordinación se hace de forma directa, con el apoyo de COVIAN que siempre está exhortando cumplir con todos los lineamientos del MSP”, dijo Malán.

Cada hogar tiene un régimen de visitas y un protocolo aprobados por el MSP. Todos se rigen por la ordenanza 1011 que establece cómo proceder en caso de un contagio, tal como ocurrió en Juan Lacaze, y cómo llevar adelante los aislamientos de las personas y su correspondiente cuarentena dentro de una institución.

Malán sostuvo que todos los funcionarios de los hogares de Colonia que forman parte de COVIAN están trabajando con tapabocas incluso desde antes que fuera obligatorio, como una medida más de protección. “Lamentamos muchísimo que este virus ingrese en un hogar para ancianos, porque la mayoría hemos estado en una burbuja: todos los hogares adheridos a COVIAN han suspendido las visitas y la entrada de todos los familiares a los hogares. Hoy en día las únicas personas que ingresan a las instituciones son los funcionarios, los médicos cuando es necesario u otro personal técnico de medicina como fisioterapeuta y algún otro indispensable”.

Cada hogar ha tenido que implementar medidas de seguridad sanitaria para poder garantizar la salud de los residentes y a su vez que las personas no pierdan contacto con sus seres queridos a través de visitas periódicas con todos los recaudos. “Lo afectivo también es muy importante en estos momentos para no generar en los adultos mayores otro tipo de enfermedades o consecuencias perjudiciales”.

Malán dijo que ya participó de un zoom informativo sobre el plan nacional de vacunación que alcanzará a residentes y funcionarios de hogares y residenciales que estén de acuerdo, para lo cual deberán firmar un consentimiento. A nivel nacional se espera que el plan se inicie a finales de febrero o principios de marzo y alcance a unas 15.000 personas.  

A raíz de la pandemia y la difícil situación económica comenzó a formarse un movimiento: la Red Uruguay Hogares, que busca reunir a la totalidad de los hogares para ancianos sin fines de lucro en el país. Al momento ya adhirieron 58 establecimientos que están trabajando para obtener beneficios de las tarifas de servicios. La tarifa de OSE para estos establecimientos es de tipo comercial, y con el incremento de algunas acciones higiénicas a raíz del coronavirus los consumos de agua se dispararon y los valores en metros cúbicos también. También se están haciendo gestiones ante UTE, ANTEL y BPS, para recibir algún tipo de ayuda o subsidio.

Según indicó Malán, a raíz del coronavirus el costo para solventar los hogares de ancianos en el departamento de Colonia se incrementó en $1000 por residente. Además, durante varios meses algunas camas de hogares permanecieron vacías porque tras el fallecimiento de algún huésped quienes estaban para ingresar no lo hacían por miedo a la pandemia. El presidente de COVIAN aseguró que esta situación últimamente se ha subsanado ya que hay protocolos y directrices estrictas para que nuevos residentes ingresen a los hogares sin inconvenientes.

Según el último parte oficial de la Dirección Departamental de Salud hay 118 casos activos de COVID 19 en Colonia: uno en Barker, cuatro en Carmelo, 11 en Colonia del Sacramento, cinco en Florencio Sánchez, 31 en Juan Lacaze, siete en Nueva Helvecia, cinco en Nueva Palmira, 15 en Rosario, uno en Santa Ana y 38 en Tarariras.