Radio Butiá crea banda sonora para niñas y niños de la nueva era

Radio Butiá crea banda sonora para niñas y niños de la nueva era

Si naciste en el departamento de Colonia en la banda sonora de tu infancia hay, según la época, mucho Club del Clan, capaz que algún tango de D’Arienzo, rock argentino o Lali Espósito. Ahora existe un portal multimedia y una app con señal de radio en streaming programada las 24 horas con canciones latinoamericanas y uruguayas. Se llama Butiá y su programación está diseñada para niños y niñas de cero a diez años, familias y educadores. Su creador se llama Julio Brum y lo entrevistamos con un pie en el estribo de 2021.

Radio Butiá se puede disfrutar desde un smartphone, una tableta o un PC, o en grupos a través de sistemas instalados en centros educativos y recreativos, sindicatos, bibliotecas, policlínicas, hospitales infantiles o plazas de juegos. “Es mucho más que una radio: somos un portal multimedia con la primera aplicación latinoamericana -creada en Uruguay con ayuda de la Agencia Nacional de Investigación e Innovación (ANII)-, para música infantil”, definió su creador.  

Brum tiene 61 años y si bien nació en Santa Lucía (Canelones), se considera “trasplantado” a Montevideo donde llegó con 20 años. Empezó a “rascar” la guitarra como a los 15, pero las opciones para estudiar música eran pocas. “Era más clásico que popular, así que iba a los bailes con una libretita y en lugar de bailar copiaba los acordes de las músicas que me gustaban”.

Además, como trabajó desde muy joven disponía de dinero para comprar sus propios discos. “Una vez por mes me tomaba el tren a Montevideo: venía al Palacio de la Música y me encerraba en aquellas cabinas a escuchar los grupos que iba descubriendo en Meridiano Juvenil, un programa que pasaban en el Sodre”.

En 1979, cuando tenía 19 años, se vino a Montevideo porque quería estudiar arte, pero el país estaba en plena dictadura con la universidad intervenida y Bellas Artes cerrada. “Empecé a estudiar arquitectura porque era lo que más me aproximaba. Fue un tiempo de vivir en pensión y comer salteado, lo de siempre cuando sos hijo de obrero, pero tenía cultura de laburo porque repartí pan desde los 14 años”.

Estudió hasta cuarto año porque aquel escenario fermental posterior al plebiscito de 1980, le permitió conocer a músicos que colocaron su cabeza en el lugar: Ruben Olivera, Coriún Aharonian e integrantes del Núcleo de Educación Musical (Nemus) que había fundado Daniel Viglietti.

Por 1983 “me integré con fuerza al teatro barrial -llegamos a hacer 300 funciones solidarias en un año”-, y después de participar en Brasil en uno de los cursos de música contemporánea que organizaba Aharonian, resolvió dedicarse a la música. “Era lo que quería hacer, y a fines de ese año terminé participando en la creación del Taller Uruguayo de Música Popular (Tump) junto a Luis Trochón, Jorge Lazaroff, Mariana Ingold, y otros”.

En 1986 Luis Trochón le invitó a hacerse cargo de los talleres de música infantil del Tump. “Después me fui para Paso Carrasco, armé una murga para niños, salí en Contrafarsa, y sin querer fui descubriendo el poder de la murga y del carnaval, no por el concurso sino por la herramienta del trabajo artístico y lo que se conseguía con los niños y jóvenes en los barrios”.

En la década de 1990, compartiendo la dirección del Tump con Jorge Schellemberg, Brum gestionó proyectos de extensión en barrios montevideanos con el apoyo de la Intendencia. Además, trabajó en el área de guarderías comunitarias, desarrolló la propuesta “murga joven” como se la conoce al día de hoy y, por recomendación de Gonzalo Carámbula, terminó trabajando con Mauricio Rossencof en el diseño e implementación del programa “Esquinas de la Cultura”.

“Avanzamos a pasos agigantados”

Paralelamente creó Con los pájaros pintados, un grupo artístico de canciones para la infancia que impulsó durante 20 años y recorrió Uruguay y otros países de Latinoamérica. En 1998, con la ayuda del zoólogo Carlos María Prigioni, grabaron un disco sobre la fauna autóctona que tuvo un gran impacto en el ámbito educativo y “terminamos armando un espectáculo para niños que se presentó en centros educativos”. Aun antes, cuando el elenco de El Galpón volvió del exilio, Brum había incursionado como músico del titiritero Nicolás Loureiro.

En 2004 creó el sello Papagayo azul que llegó a editar 50 discos para niños con artistas como Susana Bosch, Fernando Yánez, Mariela Celentano, Roy Berocay, aunque hoy “están en un cajón, porque la ausencia de una cabeza comercial descuidó el cambio de la tecnología”, reconoció. Sin embargo, “sumado a radio Butiá estamos tratando de generar nuestras herramientas, y avanzamos a pasos agigantados”.

¿Habiendo podido apostar a otras franjas de edad, por qué música para niños? “No sé quién eligió a quién, porque cuando era joven no tenía mucha conciencia. Coriún (Aharonián) era un tipo que te abría la cabeza. Te desafiaba: ‘Cantate un tango, escuchá a los Beatles, hacete una canción para niños’. Me recomendó cantar tangos o hacer música para niños y de hecho fueron las dos cosas que hice”.

Con este saber hacer, en 2017 Brum creó radio Butiá. Reconoce que trabajar para la infancia “no es para cualquiera, porque niñas y niños generalmente valoran sin prejuicios lo esencial y eso es muy exigente para el adulto”. Además de estudiar pedagogía y psicología infantil, “hay que aprender a ser muy humilde, pero pude armar mi caja de herramientas”.

Radio Butiá se sostiene con la incorporación de usuarios que mediante una módica suma mensual –“se puede ser socio colaborador por $180, ‘más barato que una muzzarella’, dice la promoción”-, acceden a todos los contenidos del portal: 10.000 canciones, 100 programas, radio 24 horas, etc.

Entre sus contenidos hay productos musicales de artistas y educadores de Argentina, Brasil, Colombia, Cuba, Costa Rica, Chile, Perú, Puerto Rico México, Uruguay y Venezuela. Además, se puede acceder a radio Butiá Brasil, y “estamos desarrollando radio Butiá también en Colombia”.

El portal tiene el auspicio de la Organización Mundial de la Educación Preescolar (OMEP), y las 6000 maestras suscriptoras de la revista Quehacer Educativo de FUM-TEP cuentan con su aplicación. También cuenta con el aval técnico del Consejo de Educación Inicial y Primaria (CEIP) del Uruguay y de la Inspección Nacional de Educación Artística.

Recientemente Butiá celebró alianzas con la Fundación Celeste para su programa “Una opción: Deporte y Educación”, y con La Diaria para otorgar un descuento de 33% a sus suscriptores.