Polémica en Carmelo por adoquines en custodia

Polémica en Carmelo por adoquines en custodia

Durante la reciente campaña electoral el edil suplente Juan Franggi planteó como tema de debate la gestión del retiro de los adoquines de Carmelo: ¿por qué fueron sacados? ¿era urgente y necesario, o hubo un poco de desidia?

Luis Udaquiola

La polémica envuelve aspectos económicos, de transparencia en el gobierno, patrimoniales y hasta afectivos: estas piedras cortadas a mano provienen de las canteras del Cerro Carmelo, fuente de prosperidad en el siglo pasado ya que se exportaron a Buenos Aires, pero también del primer sindicato de la ciudad hace 90 años: los picapedreros.

De las 26.000 cuadras que existen en Buenos Aires 5.000 son de empedrado. Los primeros fueron traídos de la isla Martín García donde se encuentra el macizo rocoso de Brasilia, pero también de canteras del departamento de Colonia.

A fines de 2006 el entonces edil local a propuesta del Frente Amplio, Otto Fielitz, cursó un pedido de informes a la Intendencia de Colonia (IC) interesándose por el destino de los adoquines una vez que fueran reemplazados por una capa asfáltica. Según calculó, solo de la calle 19 de Abril se extraerían unos 395.000 a un costo de U$S 1.185.000 en la época.

El 5 de enero de 2007 el entonces director de Obras de la IC, Arq. Héctor Blanco, respondió que le resultaba “bien interesante la solicitud del informe, dado que los adoquines retirados de la calle Roosevelt (hoy Aldo Chiquito Perrini) entre 19 de Abril y Uruguay, se encuentran en custodia en un espacio contiguo al cementerio municipal, estando completo en cuanto a su capacidad”.

Juan Franggi fue dirigente en Carmelo de la Asociación de Funcionarios Policiales de Colonia.

Blanco informó que a partir de marzo se retirarían los adoquines de las 14 cuadras de 19 de Abril, y que siendo el volumen “14 veces mayor” y no teniendo la Junta Local espacio cerrado “donde depositarlos”, sugería poner a “consideración de la Junta de Carmelo” la posibilidad de enterrarlos.  

Fielitz, que ahora tiene 80 años, respondió entonces que para almacenar las 14 cuadras se necesitaría un predio de 1.135 m2 y una profundidad mayor a 1,5 m. También pidió que el expediente 2006/12/1902 siguiera a la división Jurídica para que se expresara si estos adoquines integrarían el “Patrimonio del Estado” y su administración estaría a cargo del organismo que los adquirió (la IC), como lo establece el Art. 68 del Texto Ordinario Ley de Contabilidad y Administración Financiera (TOCAF).

Además del paradero de los adoquines, los ediles del Frente Amplio quieren saber a qué se refería Blanco cuando mencionó que estaban “en custodia”, porque el 5 de febrero de 2007 la Sub Dirección Departamental de Limpieza –en respuesta a la solicitud de un vigilante nocturno para esta tarea-, informó: “Pase a la Junta Local de Carmelo y cuerpo de ediles a fin de tomar conocimiento de que esta Sub Dirección no cuenta con personal a fin de dar cumplimiento a lo solicitado. Cumplido vuelva”.

SUPUESTAMENTE ENTERRADOS

El 16 de julio de 2007 los ediles frenteamplistas Ana Díaz y José Luis Pittamiglio informaron a La República que los carmelitanos no querían que se vendieran los adoquines, y que aspiraban a que se utilizaran para hacer obras. “Estamos tan acostumbrados a que acá no se hagan obras que a esta altura a nadie le asusta que se entierren”, expresaron.

En agosto de 2018, por iniciativa del edil Juan Franggi, la bancada del Frente Amplio dirigió a la Intendencia un pedido de informes con ocho preguntas que nunca fueron respondidas. Luego, al amparo de la Ley 18.381 de acceso a la información pública, el mismo pedido fue encaminado a la alcaldesa Natalie Ortiz. Ante la pregunta ¿dónde se encuentran actualmente los adoquines y bajo la custodia de quién o quiénes?, respondió: “supuestamente se encuentran enterrados en el predio ubicado detrás del Cementerio y la custodia es compartida durante el día a cargo de los funcionarios del Cementerio y en la noche por el sereno dependiente de la Dirección de Limpieza”.  

Franggi dice que circulan “versiones urbanas” sobre personas que los utilizaron en propiedades privadas, incluso hay una denuncia policial del 2 de marzo de 2010 ante la seccional 3ª. por parte de Mariela Arenas, Julián Ariztia, Susana Perini, Rachel Bastarreix y Otto Fielitz. También hay quien menciona a alguna institución deportiva que tendría adoquines en su predio.

Hay preguntas que apuntan al presente y al futuro: “¿El Municipio tiene previsto algún lugar donde guardar los adoquines que en el futuro se retiren de las calles, o donde reubicarlos para que continúen sirviendo como en el caso de la parte baja de la rambla?”. Teniendo en cuenta que dispone de “una retro nueva” y de “un elevador” en el cementerio, Franggi cuestiona: “¿no sería más claro y cristalino desenterrar los adoquines”.

Para el edil frenteamplista, sería “una oportunidad de saber la verdad sobre cómo donde solo entraba una cuadra de adoquines lograron meter unas 20, y que una autoridad cuando responde no lo haga diciendo “supuestamente”, sino: hay tantos. Los adoquines de Carmelo ¿realmente están en Carmelo?”.

Franggi tiene 58 años y recién pudo incursionar en la política a partir de 2012 luego de retirarse de la Policía tras 32 años de servicio. “Soy un tipo que no tiene auto ni moto, que me subí a hablar los 1° de Mayo como sindicalista policial y nadie me hizo callar, ni me dijo: ‘¿te acordás que te di tanta plata para tal cosa?’. No me lo han dicho nunca, ni me lo van a decir. Creo que por ahí arrancamos en un buen camino”.       

Candidato de las listas 998001 y 800199, Franggi volverá a actuar en el próximo período legislativo como suplente del edil de Nueva Palmira, Hebert Marquez. Mientras tanto completa un tratamiento oncológico para combatir un linfoma de Hodgkin. Cuando se reintegre, volverá a pedir informes adjuntando documentos de aquellos años, “incluso 30 actas del período que conserva Otto Fielitz”.