Carmelitanas en acción. Encontrarse más allá de la plaza

Carmelitanas en acción. Encontrarse más allá de la plaza

En tiempos difíciles hay colectivos sociales en el departamento de Colonia que lograron combinar con éxito los escenarios virtual y presencial, y sostener una voz que todos sabemos es más difícil de amplificar y sostener en pueblos y ciudades del interior. Uno de estos grupos es Carmelitanas en Acción.

Karina Thove

En esta época de pandemia y de forzada reclusión social, es difícil organizarse y movilizarse colectivamente. Los espacios públicos tradicionales -la calle, la plaza- han tenido que ser suplantados por los escenarios virtuales -las redes sociales en su más amplia variedad incluyendo los mensajes por whatsapp- donde no siempre puede expresarse o mostrarse una plataforma reivindicativa que surge del diálogo cara a cara o la reflexión comprometida y militante del/la ciudadana/o de a pie.

Carmelitanas en Acción surgió como colectivo en forma bastante espontanea el pasado 8 de marzo, cuando con motivo de la conmemoración del día internacional de la mujer, organizaron una marcha por el centro de la ciudad y leyeron una declaración en la Plaza Independencia.

Esto, que afortunadamente en los últimos años se ha vuelto un acontecimiento común que se repica en muchas localidades del interior del país, a las carmelitanas las entusiasmó para seguir avanzando, conformarse como un grupo organizado de la sociedad civil para trabajar por los derechos de las mujeres y perfilarse como un colectivo de mirada feminista en la ciudad.

En pocos meses, pandemia mediante, han logrado sumarse cerca de 40 mujeres de distintas edades y procedencias. Hay abuelas, madres e hijas integradas al grupo, carmelitanas que estudian en Montevideo, otras que estudian y trabajan en su localidad, empleadas públicas, profesionales, desocupadas, jubiladas, aunque lo que más las entusiasma es el apoyo de las más jóvenes que, en la mirada de las adultas, son las que han impulsado el crecimiento a través de la presencia que tienen en redes como facebook, twitter e instagram.

Tuvimos oportunidad de conversar -pantalla de celular mediante- con algunas de sus integrantes. Intentamos tener una visión mezclada de algunas más jóvenes y de otras más adultas. Descubrimos que una tía y una sobrina están en el grupo, así como otra mencionó a su hija. Florencia Bianchi, Antonella Báez, María Martha Bianchi, Susana Hellbousch accedieron gustosamente a hablar sobre Carmelitanas en Acción que, entienden, es un colectivo que aún está “en construcción” y en el que todas son bienvenidas para aportar a la/s causa/s.

DESIGUALDADES DE GENERO

Luego de la acción del 8 de marzo, la aparición del COVID 19 y la forzosa reclusión a la que el país se ha visto sometido, no parecía ser el mejor escenario de crecimiento para un grupo que quería trabajar desde una experiencia colectiva. De hecho, todas ellas afirman que tienen como una tarea pendiente definirse mejor como grupo, por ejemplo, a la hora de identificarse como feministas. No obstante, este debate teórico de fondo, no es un tema que las desvele ahora, saben que más tarde o más temprano las espera ese trabajo interno de discusión como colectivo que ahora se limita a intercambios por wsp, conexiones por zoom o presencialidades acotadas.

Lo que sí tienen claro y así se refleja en todas las acciones que han emprendido desde marzo a la fecha, es que la agenda de los derechos y particularmente los derechos de las mujeres y las desigualdades de género es “sustantivo” a ser trabajado. Todas, categóricamente, afirman que la dimensión local de estos temas es “inexistente” y ahí es donde quieren poner el acento: empezar a hablar y hacer ruido.

La violencia doméstica y los femicidios ocupan un lugar importante dentro de sus preocupaciones pero también aparecieron otros temas que quisieran trabajar como grupo: la desocupación que afecta particularmente a las mujeres y, entre ellas, a las jefas de hogar con escasa formación, el acoso sexual, el acoso laboral y callejero, la discriminación salarial basada en género, el trabajo no remunerado, las políticas de cuidados, población migrante, con el trasfondo de la pobreza y la desigualdad social que tanto se agigantan en este contexto de pandemia.

Entre sus aspiraciones como grupo está poder armar una red de contención social y generar herramientas que empoderen a la ciudadanía en estos temas. De forma bastante unánime, consideran que la presencia del Estado y/o de alguna de sus políticas públicas con perspectiva de género en la ciudad es nula, escasa o cuasi inexistente. No contar con equipos multidisciplinarios que aborden temas como la violencia doméstica, por ejemplo, más allá de lo que puntualmente pueda encontrarse en el ámbito de la salud o en el poder judicial, es una de las carencias que más señalan.

Por otro lado, las dificultades no solo pasan por el acceso sino también por el seguimiento y acompañamiento de las situaciones, una vez que se ha hecho la denuncia correspondiente ya que en un pueblo “todo se sabe” lo que hace más difícil sostener las denuncias. Entienden que en la operativa con el sistema judicial, la atención tiene sus fallas, entre otras cosas porque “a nivel de la Defensoría de oficio no hay quienes se ocupen específicamente de estos temas”, considera Antonella, estudiante de Derecho.

Simplemente señalemos que la ciudad tiene una oficina del Mides pero no tiene atención permanente y el servicio de violencia sólo funciona a nivel de la capital departamental, una realidad que está muy lejos de ser una excepción en casi cualquier parte del país.

En pocos meses, pandemia mediante, han logrado sumarse cerca de 40 mujeres de distintas edades y procedencias.

UNA AGENDA CARGADA DE ACCIONES

Si por ejemplo, se recorre la página de facebook de Carmelitanas en Acción, podemos ver las acciones que realizaron el día 20 de mayo junto con el Grupo Memoria, Verdad y Justicia de la ciudad así como una concentración en la plaza el día 27 de junio. En esta misma línea de reivindicación de derechos humanos, el grupo recomienda ver el documental “El tiempo robado” de Ricardo Krismanich donde una rica y valiente historia oral/testimonial de mujeres carmelitanas pone en palabras vivencias difíciles de procesar décadas después de haber finalizado la dictadura, en una ciudad que tiene, entre otras tragedias, la muerte bajo tortura en el cuartel de Colonia de Aldo “Chiquito” Perrini en 1974.

El 13 de junio, nuevamente en la plaza Independencia de Carmelo, hicieron una intervención contra la explotación, abuso y trata de niñas, niños y adolescentes y subieron un video muy bien logrado donde podemos ver un despliegue de creatividad y valentía al denunciar públicamente este tema. Florencia contó cómo fue que armaron esta campaña ya que no se conformaron simplemente con hacer carteles o colgar el producto final en las redes. Previo a la fecha, realizaron una encuesta que llamaron “Cuentos de hadas” donde pretendían indagar cuál era la información que se manejaba en la ciudad respecto a esta problemática.

En primer lugar, las sorprendió recibir 329 respuestas, pero no menos impactante fue procesarlas: un porcentaje muy alto considera que este tipo de situaciones existen y se dan en la ciudad pero no se denuncian. La falta de espacios “confiables”, la ausencia de equipos multidisciplinarios de profesionales que aborden y trabajen estos temas quedó reflejado de forma contundente en la encuesta.

Las integrantes de Carmelitanas en Acción, recordaron el trabajo de Luis Purtscher y Cristina Prego sobre explotación sexual y comercial de niñas, niños y adolescentes en Nueva Palmira (2010), algo que sucede en muchas ciudades-puerto del interior del país o próximas a ellas. Carmelo, al estar tan solo a 20 kilómetros de Nueva Palmira y también bastante próximo a la instalación de Montes del Plata en el puerto de Conchillas, claramente está expuesto a una vulnerabilidad mayor frente a la explotación sexual de menores y la prostitución.

Con motivo del día del orgullo LGBTQI+ -28 de junio- el grupo entrevistó a Emilia Viola, una referente local de Colonia Diversa que, en un pequeño video, cuenta su experiencia como activista y militante trans colocando el tema de la diversidad sexual y el respeto a las diferencias como un eje reivindicativo.  En este sentido, es significativo escuchar, en la experiencia de las más jóvenes (Florencia, Antonella) que en años recientes terminaron su escolarización en el sistema público de enseñanza de Carmelo (primaria, secundaria) que, mientras el país iba ensanchando su agenda de derechos, -sin ir más lejos con la aprobación del matrimonio igualitario o la interrupción voluntaria del embarazo-, esos temas no llegaban ni se tocaban en el aula.

Florencia tiene el recuerdo de estar en cuarto año de liceo cuando se discutía la aprobación de la ley IVE y ser la única de su grupo en manifestarse a favor como un tema que se coló excepcional y puntualmente ese día. Antonella, desde sus 20 años, fue mucho más contundente respecto a la ausencia de discusión de estos temas en la enseñanza, pero quiso reconocer expresamente la importancia de que las generaciones actuales cuenten con la educación sexual integral (ESI) como parte de la currícula ya que entiende que da otras herramientas, por ejemplo, a la hora de vivir y de entender la diversidad sexual humana.

DE CARA A LAS ELECCIONES MUNICIPALES

Si seguimos recorriendo su página de facebook, donde se destacan los femicidios que lamentablemente siguen sucediendo a lo largo y a lo ancho de nuestro país, también encontramos referencias permanentes a la información que va surgiendo de la llamada “Operación Océano”.

Con motivo del reciente día del niño y la niña que ellas prefirieron nombrar como “día de las infancias”, postearon lo siguiente: “Desde Carmelitanas en Acción queremos que nuestro mensaje haga hincapié en infancias libres de abusos, violencia y explotación. Recordar que este tipo de situaciones son más frecuentes a nivel intrafamiliar o de personas cercanas. Es parte de nuestra responsabilidad identificar señales de abuso y no ignorarlas o minimizarlas. Aprendamos a escucharles, incentivarles, comprenderles, asumamos que siempre pueden enseñarnos, no los subestimemos, brindemos herramientas, pero sobre todo libertad, y el primer paso es romper con los estereotipos”.

Como grupo las encontramos muy abocadas a emprender acciones y contactarse con candidatas y candidatos tanto a nivel departamental como municipal.  Ya dijimos que todas consideran que no se trabajan estos temas desde una perspectiva local. Son muy críticas con la inexistencia de una perspectiva de género a nivel de la alcaldía y a encontrar algo más bien decorativo en la dimensión departamental. “Generalmente a nivel de las intendencias se coloca una única persona, casi siempre mujer, en la que se reúnen los temas de género, discapacidad, diversidad sexual, afrodescendencia”, señala María Martha que tiene mucha experiencia de trabajo en estos temas.

Fue inevitable hablar de la candidatura a la reelección del Dr. Carlos Moreira (PN) y de la repercusión pública de sus dichos en audios que se filtraron. De las cosas que causan una mayor indignación es escuchar las justificaciones y las defensas que se han hecho obviando las desigualdades de género y avalando el abuso de poder y funciones ejercido desde un cargo de autoridad. En un departamento donde el peso del voto tradicional hacia el Partido Nacional se refleja de una forma muy contundente en las elecciones municipales y locales, parece difícil salir a cuestionar este tipo de prácticas tan arraigadas y naturalizadas social y culturalmente.

Como grupo han elaborado un documento que presentan a los candidatos que llegan a la ciudad. “Desde Carmelitanas en Acción exigimosun Estado presente, una Justicia que vele por los derechos de las mujeres, niños, niñas y adolescentes, una sociedad que acompañe y apoye, políticas de Estado en todos los niveles de gobierno y equipos integrales que trabajen por y para transformar positivamente las desigualdades y discriminaciones de género.

Para ello, proponemos la generación de políticas públicas de igualdad de género en el segundo y tercer nivel de gobierno, que materialicen respuestas a situaciones de violencia basada en género, al desempleo femenino, a las brechas salariales en detrimento de las mujeres, a la transformación de la división sexual del trabajo en favor de la corresponsabilidad entre hombres y mujeres y entre las familias, el mercado y el Estado, a la visibilización de los derechos sexuales y reproductivos como tales, a la necesaria participación ciudadana y política de las mujeres en los espacios de toma de decisiones, al cambio cultural en favor de la igualdad, entre otros. Poniendo estos temas en las prioridades del quehacer institucional departamental, dotando de recursos financieros y humanos suficientes para desarrollar tan importante tarea.

En cuanto a nuestra localidad, nos parece prioritaria la instalación de una casa de breve estadía para mujeres víctimas de violencia basada en género y sus hijos/as, donde se les pueda dar la primera atención y contención psicosocial, así como generar distintos proyectos de reinserción laboral, emprendedurismo, autonomía económica, empoderamiento personal y colectivo, cooperativismo, de manera de potenciar las salidas y las nuevas vidas de estas mujeres y sus hijos/as lejos de sus agresores.

Sumado a esto, entendemos que es vital contar con un equipo multidisciplinario a nivel local desde el área legal, médica, social, psicológica, formado en las temáticas de género, que asesore, contenga y realice un seguimiento de las mujeres víctimas de violencia. Así como un Protocolo de Actuación que les permita realizar las articulaciones necesarias con el Juzgado y la Policía.

De esta manera cualquier mujer víctima de violencia podría tener varios espacios donde acudir para que le den respuesta a su situación. Actualmente, las mujeres llegan a hacer la denuncia con todo lo que eso significa para ellas y muchas veces se encuentran con profesionales del derecho con poca empatía, que las cuestiona sin entender estas situaciones y que no responden con soluciones concretas para cada caso. No queremos más mujeres que sientan que están solas y que el Estado no responde ante este problema público que es la violencia basada en género. ¡Esto es urgente!

Asimismo, proponemos que el Gobierno Municipal entrante realice un diagnóstico socioeconómico con perspectiva de género para conocer la realidad de Carmelo y poder poner el foco en las problemáticas y sectores de la población que más lo requieren. Necesitamos una Alcaldía género sensible, que potencie espacios de participación para trabajar las temáticas sociales, económicas y culturales que nos afectan a carmelitanas y carmelitanos.

El futuro gobierno de este departamento y de esta localidad tendrá que convivir y legitimar a este nuevo actor social, Carmelitanas en acción, que bregará para que se garanticen y promuevan los derechos humanos de las personas y en particular de las mujeres, niños, niñas y adolescentes de esta ciudad”.

ULTIMO POST (28.8)

“En este mes de campaña política, donde se explicitan las propuestas de candidatos a la Intendencia y los Municipios, desde Carmelitanas en acción y con el apoyo de la Intersocial Feminista, Colectiva Feminista Sabalera, MediaRed, La Comité y Campaña Feminista, queremos expresar que no queremos abusadores ni acosadores en el poder.

Queremos que se entienda que el acoso sexual es un delito y tal como define la Ley Nº 18561 “(…) Todo comportamiento de naturaleza sexual, realizado por persona de igual o distinto sexo, no deseado por la persona a la que va dirigido y cuyo rechazo le produzca o amenace con producirle un perjuicio en su situación laboral o en su relación docente, o que cree un ambiente de trabajo intimidatorio, hostil o humillante para quien lo recibe”.

Los representantes deben velar por los intereses de las personas a quien representan, no utilizar su poder o status para demandar favores sexuales a cambio de beneficios. La naturalización del acoso sexual en todas sus expresiones hacia las mujeres, es una práctica frecuente que debemos denunciar y acompañar con campañas y sensibilizaciones que transformen positivamente los vínculos laborales entre hombres y mujeres en espacios de toma de decisiones y representación.

Queremos representantes que garanticen nuestros derechos humanos, no que los vulneren. Hacer política apegada a las necesidades e intereses de las personas, basada en superar las desigualdades de género, las discriminaciones y la violencia de género. Por eso te preguntamos: ¿Pensaste a quien vas a elegir?

#NoQueremosAcosadoresenelPoder #NoQueremosAbusadoresenelPoder“.

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