Cannabis medicinal en Colonia. Inversores evalúan anuncio del gobierno como un “aliciente”

Cannabis medicinal en Colonia. Inversores evalúan anuncio del gobierno como un “aliciente”

El mensaje del Ejecutivo de que “impulsará” la industria del cannabis medicinal mejorando su “marco jurídico” fue bien recibido por los inversores en general y los de Colonia en particular.

Luis Udaquiola

Para el presidente de la Cámara de Empresas de Cannabis Medicinal (CECAM), Marco Algorta, “es un aliciente”. Algorta representa a la empresa Khiron que se instala en Juan Lacaze con una inversión de U$S 50 millones. “Nos volvió la vida porque estábamos trancados”, resumió Alcides Quintela, fundador del emprendimiento familiar Raíces Hemp que cultiva plantines de cáñamo en la zona rural de Nueva Helvecia. “Hay gente que tiene mucha producción acumulada y no sabía qué hacer con ella”.

Sin nombrarla, el empresario aludía a la empresa Fotmer, instalada en la zona franca de Nueva Helvecia, que actualmente tiene un pedido de flores desde Israel por U$S 4,7 millones trancado por problemas regulatorios en el Ministerio de Salud Pública (MSP).  

Formada por capitales uruguayos y estadounidenses, Fotmer realizó la primera exportación de cannabis medicinal de América Latina en agosto de 2019. Fue a Australia. Sus cultivos abarcan 18 invernáculos, cada uno de 100 metros de largo por 12,5 de ancho, una planta de secado y otra de curado. También cuenta con un laboratorio en el Parque de las Ciencias en Canelones.

Un abanico de productos

Este lunes 6, durante la investidura de Daniel Radío como nuevo secretario nacional de Drogas y presidente del Instituto de Regulación y Control del Cannabis (IRCCA), el prosecretario de Presidencia, Rodrigo Ferrés, anunció que el presidente Luis Lacalle Pou ha decidido impulsar la industria del cannabis medicinal con el objetivo de transformarla en una marca país.

Explicó que se prevé modificar algunas normas reglamentarias a efectos de optimizar la operatividad, tanto en las fases de industrialización como de exportación, y aseguró que se buscará colocar cuanto antes los productos en el mercado exterior.

Consultada sobre este tema, la directora de marketing de Fotmer, Vera Tochetti, declinó hacer declaraciones. Sin embargo, el reconocimiento del gobierno sobre el potencial del cannabis cambió el ánimo de los empresarios del sector. “Hay que considerar todos los productos de cannabis”, alentó el presidente de la CECAM, “lo que hoy está reglamentado es materia prima o producto farmacéutico, pero en el medio existe un abanico de productos”.

Sus equivalentes en la carne, “principal producto de exportación del país, serían la cuota Hilton, el corte kosher, el ganado en pie, las hamburguesas”, ejemplificó Algorta. “Aplicado a los cannabinoides: puedo vender resina, extracto crudo, un producto semielaborado, flores con alto valor agregado, flores para materia prima, y también productos farmacéuticos”.  

Respecto de Khiron, el emprendimiento que se instalará en la zona rural de Juan Lacaze, Algorta explicó que las lluvias de octubre atrasaron los movimientos de suelo y que cuando se retomaron, después de la licencia en la construcción, se decretó la pandemia por coronavirus. “Ahora hay que esperar para ver qué pasa. Económicamente hablando cayó una bomba: hay que ver cuánto dura y cuando pase empezar la reconstrucción”.

El cáñamo puede usarse en más de 25.000 productos

El cáñamo industrial y la marihuana se distinguen por sus diferentes usos, perfiles químicos y prácticas de cultivo. En tanto la marihuana tiene un mayor contenido de tetrahidrocannibinol o THC, ya sea con fines medicinales o recreativos, el cáñamo o cannabis no psicoactivo es usado generalmente con fines industriales. De sus flores se extrae un cannabinoide (CBD) o molécula para producir medicamentos o cosméticos.

Hace diez días la familia Quintela de Nueva Helvecia recibió del Instituto Nacional de Semillas (INASE) lo que aguardó varios meses desde la creación de Raíces Hemp: la certificación de sus semillas de cáñamo con alto CBD y solo 0,3 de THC. Era lo que Alcides Quintela pretendía traer cuando viajó a Europa con su nieto, pero “en el mundo, legal no hay”. Entonces debió asociarse con una empresa española y asumir el compromiso de visitas bimestrales de un genetista que, jaqueadas por la pandemia, se convirtieron en videoconferencias transoceánicas.  

El cáñamo puede usarse en más de 25.000 productos, por ejemplo: textiles, reciclaje, automoción, alimentos y bebidas, papel, construcción y otros. En Uruguay se destinan 1.150 hectáreas a su producción, pero solo 800 están sembradas efectivamente. En total hay 40 empresas autorizadas a plantar cáñamo industrial.

No es la primera vez que Quintela planta: en los primeros años de 1990 fundó Colfores SRL, una empresa también familiar en el rubro forestal, y antes fue camionero y transportó las primeras cargas de madera para Fanapel cuando la empresa lacazina reconvirtió su planta.

En 2017 junto a su hija Verónica creó Raíces Hemp, un proyecto que reconoce se redujo respecto del original apuntando más a la certificación de semillas. “Es mucho más chico: En un predio de 13 hectáreas se instalaron un invernáculo de 1.100 metros y un recinto de isopanel de 150 m2 donde está montado el laboratorio”.  

Respecto de las posibilidades de ofrecer empleo, Quintela explicó que originalmente utilizaron “la cuadrilla que planta eucaliptus”, después “se complicó para vender la producción, y achicamos”. Si bien “potencialmente va a dar empleo, veremos hasta dónde puede llegar: No vendemos espejitos de colores”, aclaró.