Julio “Palomo” Rodríguez cree que “el fútbol, igual que la vida, te da la posibilidad de ser mejor cada día”

Julio “Palomo” Rodríguez cree que “el fútbol, igual que la vida, te da la posibilidad de ser mejor cada día”

Lo primero que el lacazino Julio “Palomo” Rodríguez dijo a los jugadores del Honduras Progreso cuando llegó en febrero para entrenarlos fue que el fútbol “da revanchas: si pensamos en descender, descendidos estamos”. En marzo llegó el nuevo coronavirus y cambió todo. Y no todo para mal.

En 2015 la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) calificó a Honduras como el segundo país más pobre de Latinoamérica, situación que se ha convertido en un reto ante la crisis sanitaria.

Hoy el país centroamericano está muy cerca de llegar a los 5 mil casos positivos por COVID-19, mientras que las muertes ya rebasaron las 200. No obstante, según anunció el presidente del Consejo Hondureño de la Empresa Privada, José Carlos Skaffy, este lunes comenzaron los preparativos en los centros de trabajo para la apertura por regiones y número de trabajadores a partir del 8 de junio.

En Honduras, “la afición es muy pasional igual que en Uruguay”, definió este domingo en El País, Fabián Coito, que dirige la selección hondureña desde febrero de 2019. “El fútbol es el primer deporte, la selección siempre juega a estadio lleno y se habla mucho de fútbol”.

Cuando aterrizó en febrero para salvar al Honduras Progreso del descenso, Julio Rodríguez también volvía a la tierra amiga que lo hospedó durante su incursión como jugador del Real España en la ciudad de San Pedro Sula. Fue entre los años 2010 y 2015 cuando no solo el fútbol le deparó felicidades: en 2010 y en 2013 el Real España se coronó campeón de la Liga Nacional, y también en 2013 el embarazo de su esposa, Corina Costabel, alumbró trillizos que se hermanaron con Emiliano, el primogénito que viajó con ellos.

Su nuevo equipo, ahora como entrenador, representa en la liga nacional a El Progreso, una ciudad con más de 300.000 habitantes próxima de San Pedro Sula y a 158 km de Tegucigalpa. Su actividad económica se centra en la agricultura: banano, palma africana, granos básicos, caña de azúcar, coco, cacao, pimienta negra, café, hortalizas. El Honduras Progreso cuenta con un estadio desde 1960, y en 2015 ganó el torneo Apertura, pero este año se ubicaba en el último lugar de la ta­bla. En febrero Julio Rodríguez reemplazó a Héctor Castellón.

“En 2019 terminé el curso de entrenador y a principios de este año estaba trabajando en la formativa de Montevideo Wanderers, pero siempre mirando de reojo la posibilidad de venirme a ejercer como entrenador”, recordó Rodríguez desde Honduras. “Al principio era un contrato por dos meses porque quedaban nueve partidos y la idea era que el equipo se salvara del descenso, pero el 14 de marzo se jugó la última fecha y ya sin público”.

Primer entrenamiento con el Honduras Progreso en febrero último.

Ganar en la Liga

Para entonces el gobierno hondureño decretó el toque de queda y las personas solo pueden salir a la calle una vez por semana según la terminación de su número de identidad, en el horario de 9 a 17 horas. Los sábados y domingos no circula nadie salvo funcionarios de la salud y de la seguridad pública, entre otros.  

Cuando se interrumpió el campeonato restaban cinco fechas. “Esperaron un mes y medio más o menos para ver qué pasaba, porque además había intereses de por medio: el que iba primero quería salir campeón y los que iban atrás querían continuidad. Y lo declararon nulo, así que deportivamente el equipo se salvó”.  

Fueron pocas semanas, pero el presidente del Honduras Progreso, Elías Nazar, asegura que se notó la mano del sudamericano y por ello tiene la confianza para trabajar en el venidero certamen. “Buscábamos que transmitiera su carácter a los jugadores, y estamos contentos con él, tiene ganas de seguir y nosotros igual”, dijo hace un mes al programa SB Deportes.

Hace una semana Rodríguez reconoció en La Tribuna que la situación actual trastoca lo planificado. “En esta fecha debía estar en Uruguay y este es un gasto del club. Hay un compromiso con Honduras Progreso, pero debe haber condiciones, porque la idea era ayudarnos mutuamente”. Actualmente el entrenador se encuentra alojado en una residencia alquilada por el club junto a su asistente Damián Olivera y dos jugadores colombianos que podrían retornar a su tierra esta semana.

En este marco, a fines de mayo Rodríguez adhirió a una carta de varios futbolistas uruguayos solicitando ayuda al canciller Ernesto Talvi para regresar, y sin quererlo fue presentado como portavoz. “Siguen informando lo que quieren. Que quiera estar con mi familia, no quiere decir que no me guste o me quiera ir de Honduras”, tuiteó en la medianoche de este sábado.

Los firmantes sostienen que “el concepto de varado es arbitrario”, porque “nos quedamos sin trabajo y estamos viviendo con lo poco que tenemos, sumado a que en plena pandemia no contamos con ningún seguro médico”. Según la carta están “al tanto de las noticias de Uruguay, pero vemos que la mayoría de los vuelos con uruguayos llegan desde Europa, Australia y Nueva Zelanda, pero nunca se preocuparon por Centroamérica, donde hay más de 100 uruguayos varados de todas las edades, desesperados por volver”.

Rodríguez está al tanto del esfuerzo de la cancillería, en particular del canciller Ernesto Talvi, para la repatriación de compatriotas desde distintas partes del mundo, pero también “del costo burocrático, de tiempo y de empatía que la tarea supone: No es fácil repatriar a tantas personas. Esperemos tener respuesta y volver a casa cuanto antes”.

Luis Udaquiola