Director de Salud, Miguel Asqueta: “No podemos eliminar el virus, tenemos que inmunizarnos de a poco”

Director de Salud, Miguel Asqueta: “No podemos eliminar el virus, tenemos que inmunizarnos de a poco”

El director general de la Salud, Dr. Miguel Asqueta, aseguró este lunes a El Observador que “un porcentaje muy importante” de los uruguayos contraerá el virus y reveló la estrategia que está sobre la mesa del ministerio. La entrevista fue realizada por el periodista Agustín Herrero y las imágenes fueron tomadas por el fotógrafo Camilo dos Santos.

Nacido en Carmelo, Asqueta fue diputado por Colonia en el período 2005-2010, director de Planificación, Programas y Descentralización del gobierno departamental entre 2011 y 2015, y asesor desde agosto de 2015 hasta su reciente designación en el Ministerio de Salud Pública.

Habla de forma clara pero directa. No anda con vueltas. Dice que si las clases reinician, seguramente van a haber niños que se contagien y que es normal que eso suceda. Dice que si la construcción retoma sus actividades, es probable que “algunos trabajadores” contraigan el coronavirus”. Y es más, mira hacia el futuro y advierte: un “alto número de uruguayos” va a ser caso positivo de covid-19.

Pero el director general de Salud también asegura que eso es parte del plan. Que el virus no va a desaparecer del país, que no es posible “meterlo en un pozo” y que aunque se espere por meses –en cuarentena– a que un día haya cero casos de coronavirus, siempre van a haber “dos o tres personas” que harán que la enfermedad se propague con fuerza otra vez.

Por eso, y en base a la recomendación de los expertos que asesoran al Ministerio de Salud Pública (MSP), cree que hay un aliado clave para debilitar la fuerza de la epidemia: los anticuerpos. Y ellos, mientras no exista una vacuna, solo aparecen una vez que el virus entre en cada persona.

Con esto en mente, revela una de las estrategias que están puestas sobre la mesa en la secretaría de Estado: que se comiencen a liberar algunas actividades para que, de a poco, las personas se vayan enfermando e inmunizando. Asqueta lo compara con un “grifo” que hay que ir abriendo y cerrando, para que el número de infectados no se dispare y se evite un colapso en el sistema de salud. Eso sí, asegura que se tiene que hacer con mucha inteligencia y bajo el respaldo de los expertos.

¿Qué análisis hace de los números del coronavirus en Uruguay?

Nosotros estamos muy conformes y con una serena expectativa de que esto siga así los próximos días y semanas si se cumple lo que se está recomendando. En una de las últimas reuniones con nuestros expertos vía Zoom hablamos sobre la evolución de esta epidemia y algunas conclusiones se sacaron. Primero, los números están muy bien en la comparativa, aunque a veces no se puede comparar lo no comparable. Hoy por hoy hay un número razonable de personas que han dado positivo. ¿Por qué digo razonable? Porque hay algo que tenemos que entender: este virus va a circular. Hagamos o no medidas de aislamiento, nos quedemos o no en nuestras casas –que nos vamos a quedar–, más tarde o temprano, aunque tomemos cualquier determinación social, sanitaria, económica y demás, el virus va a circular. ¿Qué es lo que nosotros queremos y este ministerio está intentando? Modular el avance de la epidemia. Que nosotros podamos, en alguna manera, no controlar el virus pero sí controlar la progresión para que no haya cuellos de botella. Entonces, sabiendo que esto se va a expandir, sabiendo que va a haber un ascenso (que esperemos no sea exponencial sino algorítmico como hasta ahora), queremos que se vayan sumando las cantidades y no multiplicando. Nosotros estamos contemplando el avance. Y todos los días tenemos nexo con nuestros asesores y cada dos o tres días hacemos reuniones virtuales. ¿Cuál es el diagnóstico actual? Que estamos conformes. Los números reflejan lo que se hizo. Cuando tu aíslas lo más posible a la población, disminuye la circulación del virus. Tenemos que intentar modular la expansión de esta epidemia para que los internados –que van a existir– y los muertos –que van a existir– sean los menos posibles.

Foto: Camilo dos Santos (El Observador).

¿Siguen creyendo que el pico de infectados va a estar en mayo?

A ver, mayo es el mes siguiente al comienzo de los fríos. Los fríos vienen en abril. Estadísticamente es ahora cuando comienza la mayor circulación de los virus, sobre todos los respiratorios, y por los períodos de incubación y demás, un mes después están los picos. Es presumible que en mayo haya un pico, por razones naturales, hayamos hecho las cosas bien o mal. Tenemos que tratarlas de hacer muy bien, porque si las hacemos mal el pico de infecciones respiratorias comunes de todos los años se nos va a sumar al del coronavirus y ahí nos puede ir muy mal. Si hacemos las cosas bien, esto que estamos haciendo no solo nos va a ayudar a controlar el coronavirus sino a controlar los otros virus. Pero va a haber algún pico. Todos nuestros expertos nos dicen que esperemos el pico. ¿Pero qué te dicen los expertos también? Que si va a ocurrir la circulación, que empiece de forma lenta y sostenida. Que no nos ocurra todo de golpe.

¿Estamos en condiciones sanitarias adecuadas como para que las escuelas rurales reinicien las clases?

Estoy convencido que la determinación ha sido la adecuada. Por el concepto que te acabo de explicar. Hay virus, como el coronavirus y otros más, que tienen que empezar a circular. Es bueno que los niños estén en sus lugares. Todos nos aconsejan que alguna liberalización puede tener lugar. Porque uno no tiene las puertas del país herméticas durante 180 días, eso no se va a poder hacer. La modulación es algo que nuestros expertos nos aconsejan. Insisto con lo de la modulación.

¿De qué se trata esa modulación? ¿Cuál es el modelo que tienen con los expertos?

Lo que te puedo decir es que el consenso general, con el que se ha asesorado al ministro y el ministro ha ido con esa postura al consejo de Ministros, es intentar controlar férreamente la fase inicial de la epidemia (que fue lo que se hizo y que fue exitoso). Como se pudo controlar esa primera fase de la epidemia, ahora iríamos a una modulación. Nuestro consejo al señor ministro es que hoy se tenga en mente una modulación. Quizás en algún momento haya que aconsejar algún aflojamiento en algunas medidas –la determinará el ministro y la llevará al presidente–. Vemos que hay países que han ido a ese modelo donde el aflojamiento de medidas puede hacer que circule el virus y que haya un aumento en las positividades y un aumento en las internaciones, y tu ahí ajustás nuevamente las medidas. Los estadísticos y matemáticos que tenemos aquí le llaman un modelo tipo on/off. Como un aflojamiento de medidas y después un ajuste para volver al original. No sabemos por cuánto tiempo va a ser. No sabemos cuánto tiene que durar, pero sí que puede ser un modelo para manejar, modulando la epidemia.

¿Es como un tire y afloje en las medidas?

Es así. Por que es como un grifo. On, off, on, off. Tu abres el grifo –la gente puede salir, volver a algunos trabajos, volver a algunos ciclos escolares, volver a algunas cosas–, ese es el on. Y como tu vas a tener circulación del virus, ves, observas qué pasa. Cuando tu haces el on, hasta los siete, ocho días no te pasa nada. Porque aunque se contagiara mucha gente, hasta el séptimo u octavo día no hay síntomas. Entonces, tenés que tener expertos atrás que te digan: “mire cuando hace el on y ojo a su vez”. Porque alguien muy apresurado puede ver que el quinto día va todo bien y puede decir: “abramos más cosas”. Y después se complica. Esto tiene que ser muy pensado, sabiendo que al octavo día van a empezar a surgir síntomas y a los quince días va a haber internados y algunas muertes. Hay expertos trabajando en eso, matemáticos, estadísticos, biotecnólogos.

Entonces, ¿la cuarentena no se va a extender por muchos meses más?

La idea es que no se encierre a la gente por seis meses u ocho meses, porque es insostenible, nadie lo puede hacer. Hay un moderado optimismo de que la situación se puede manejar si vemos que los parámetros siguen como están hasta ahora y si podemos hacer esa modulación. Todos los expertos también nos dicen que va a haber una gran ocupación de camas y un gran número de enfermos, porque es la biología. Es como decir que en julio no va a hacer frío. La biología nos indica que el virus se va a transmitir. Pero repito: tenemos que ser muy inteligente en como modulamos la curva.

¿El inicio de clases es parte de este on/off que les recomiendan los expertos?

Indudablemente se tomó la decisión acertada de acuerdo a la proyección de la evolución de la pandemia.

¿En este inicio de clases van a haber chicos que se van a contagiar?

Los va a haber. Si se retoman las clases, van a haber niños que se van a contagiar. Y si va a comenzar la construcción, va a haber algunos trabajadores que se van a contagiar. Vamos a procurar que las medidas personales sigan: que la gente se lave mucho las manos, que se cubra la boca, que se vacune contra la gripe. Pero algunos se van a contagiar. En la medida que sea controlable la situación, podemos ser moderadamente optimistas para que la sociedad pueda tomar esos bolsones de actividad y ver cómo se comportan los contagios y la parte clínica.

¿Pero si seguimos por unos meses más con una cuarentena preventiva como hasta ahora, no nos evitaríamos tener varios internados y fallecidos que es lo que va a provocar un reinicio paulatino de las actividades?

Sí, los podríamos evitar. Pero ahora te contesto con lo que nos dicen los expertos: imaginémonos que un día llegamos a tener cero casos de coronavirus por las medidas muy eficaces, el día que lo liberalicemos, ahí el virus va a circular de nuevo. Por eso lo de la modulación. Al virus no lo vamos a meter en un pozo, lo matamos y no existe más el virus en Uruguay. Como va a circular de todas formas, en algún momento va a salir. ¿Cómo comenzó la epidemia en Uruguay? Con tres, cuatro personas. Siempre hay dos o tres personas, siempre van a estar. O van a venir del exterior, o va a ser uno de los propios. Es así. No podemos eliminar el virus, nosotros tenemos que inmunizarnos de a poco.

¿Todos vamos a terminar infectados de coronavirus?

Un porcentaje muy importante de la población uruguaya va a terminar con el virus en su cuerpo, generando anticuerpos que te defiendan. Los que no tuvieron síntomas, o los que tuvieron la enfermedad con pocos síntomas, que son hasta el 80%, tranquilitos y a jugar al fútbol de vuelta en pocos días. Estamos aterrados por el 20% restante, de los cuales un porcentaje se va a CTI y otro porcentaje más pequeño se muere. Y está bien que estemos muy preocupados.

¿Cuándo volveremos a la normalidad?

Si tomamos como normalidad, que cada uno de nosotros vuelva a lo que fue la vida hasta el 12 de marzo, van a tener que pasar unos cuantos meses. Ahora, si como normalidad entendemos que un alto número de uruguayos esté contagiado por el virus –que va a ocurrir– y que el porcentaje de internados y fallecidos sea un número estadísticamente controlable y acotado, el país podrá volver más prontamente a la normalidad en la medida que esto se maneje. No tiene que pasar que un día haya cero coronavirus en Uruguay para que el país vuelva a la normalidad. Tenemos que entender que va a ser un virus como otro, que va a estar circulando todo el año. Esperemos que con las medidas que se tomaron inicialmente, con respuesta de la población que ojalá mejoren pero que no han sido malas, y sumado a las medidas que tomó recientemente el presidente de reiniciar las clases, cada cual pueda volver lo más rápidamente posible a algo parecido a la normalidad por lo menos. Pero indefectiblemente tenemos que esperar algunas semanas para ver cómo se comporta la parte clínica. Igualmente, no vamos a esperar que el último salga de la internación, porque si está todo controlado, y a un alto número de uruguayos ya el virus pasó por su cuerpo y tenés anticuerpos, bueno, en ese momento ya se podrá restablecer la mayor cantidad de cosas.

Lea o relea otra entrevista a Asqueta publicada en papel en diciembre de 2006.