De punta a punta, Isla Mala campeón invicto del Campeonato de los Barrios lacazinos

De punta a punta, Isla Mala campeón invicto del Campeonato de los Barrios lacazinos

El barrio de la lechuza y el ranchito se quedó con su octavo título tras derrotar 2 a 1 a Tres Focos. Es uno de los cinco campeones invictos en la historia del campeonato. La final fue una verdadera fiesta, una noche inolvidable y muy emotiva. Unas 3000 personas concurrieron al Estadio Miguel Campomar.

Mathías Medero

La noche del 15 de febrero de 2020 permanecerá en el recuerdo de los lacazinos por mucho tiempo. Pocas veces se ha visto un espectáculo de tal dimensión en Juan Lacaze. El Estadio Miguel Campomar estaba repleto, unas 3000 almas palpitaron en el máximo escenario deportivo de la ciudad para asistir a la última jornada del certamen en la que Charrúa y Centro definieron el tercer lugar y se jugó la gran final entre Isla Mala y Tres Focos.

En el partido por entrar al podio los indios, que fueron por dos veces abajo en el marcador, no claudicaron y empataron 2 a 2 ante su similar de Centro. En el partido hubo dos dobletes, por Centro marcó los goles Jonathan Román mientras que para Charrúa convirtió Sebastián Gagnebin, quien llegó a siete conquistas y terminó como el goleador del campeonato.

En los penales los de la playa se quedaron con el tercer lugar tras vencer por 4 a 3 al equipo de la galera. Los xeneizes erraron dos remates y si bien el arquero Lucas Gómez contuvo un penal, no alcanzó. Ambos planteles se acercaron juntos a saludar a las tribunas en un gesto de caballerosidad y deportividad valorado por el público.

Antes de la gran final se sucedieron un montón de cosas y se vivieron momentos muy especiales para toda la comunidad sabalera. Primero la comparsa Burundí de Colonia hizo una demostración de su candombe y Scola Greis os fiéis do Samba de San José también se lució en el campo de juego.

La cantante Adriana Bustos hizo mover las tribunas con su voz y carisma y Artigas Castro interpretó Por los barrios, la canción oficial del campeonato. Hasta el conocido personaje Pachín se dio el lujo de entonar unas melodías ‘a lo Charango’ para risas y aplausos del público.

Luego llegó la parte emotiva. Se realizó un homenaje del plantel de la Selección de Fútbol Senior de Juan Lacaze a José María ‘Pepa’ Acosta y a Pablo Isa, dos referentes del fútbol sabalero muy queridos por la comunidad. Isa valoró el gesto y dijo que más allá del respeto y el cariño por los que ya no están, “los homenajes hay que hacerlos en vida para que el homenajeado lo disfrute” como él lo hizo.

Ambos exfutbolistas fueron reconocidos por la selección senior con camisetas firmadas por todos los jugadores. Acosta pateó un penal a las manos de Isa que este atrapó sin problemas antes de fundirse en un abrazo con el mítico delantero. El momento fue relatado por Juan Castro quien al igual que Juan Carlos Cabrera, revivieron con su voz a jugadores que ya no están y que dejaron su huella en el fútbol sabalero.

Por otra parte se sorteó con el número de las entradas un televisor. La persona sorteada debía hacer un gol desde la mitad de la cancha con solo tres piques antes de cruzar la línea de cal. Luego de dos tiros desviados, Elías Prado logró el gol que le significó ganar la TV LED Smart 32’’ gentileza de Bazar Sarandí.

La fiesta del pueblo

La gran final estaba prevista para la hora 22:30, pero el partido empezó 23:30. Según el dicho, lo bueno se hace esperar. Llenos de mascotas y con The Final Countdown de Europe sonando a todo volumen, los equipos de Isla Mala y Tres Focos ingresaron a la cancha con la Copa Pablo Isa como la gran anfitriona y formaron frente a la tribuna. Luego se entonaron estrofas del Himno Nacional y minutos después se desató la locura.

Los papeles picados y las serpentinas apenas se veían en un infierno de humo, bengalas y fuegos artificiales que dieron a la final un marco verdaderamente espectacular. El cierre del campeonato estuvo a la altura de lo que significó la vuelta de la fiesta del pueblo.

Isla Mala, nuevo monarca de los barrios

En la cancha el partido fue muy parejo. Isla Mala intentó generar el fútbol que pudo desplegar en casi todo el campeonato, pero Tres Focos estuvo bien parado y también mostró su potencial en la cancha.

Una pelota filtrada encontró a Alan Rodríguez sobre el sector izquierdo del ataque y con un tiro cruzado, colocado y contra el palo puso la apertura del marcador para la euforia de los isleños. El partido parecía controlado para los albirrojos que manejaban el partido con la tranquilidad del resultado. Los foqueños estaban fastidiados y minutos después el partido se había ‘picado’.

Una incursión solitaria de Ignacio Velázquez por el carril izquierdo sorprendió a propios y extraños cuando sacó un remate potente y con efecto que se clavó contra el palo derecho de Fabricio Cisneros. Fue el empate. El ‘Nacho’ se acercó al alambrado y mostró la vieja camiseta número 10 de su padre, Ernesto ‘Risa’ Velázquez. La primera parte finalizó con el resultado 1 a 1; el juez no pitó un claro penal (mano) en favor de Tres Focos.   

En el segundo tiempo el equipo verdirrojo estuvo más intenso y peligroso sobre el arco de la Isla, pero no podía descuidarse en el fondo. Una jugada encontró mal parada a la defensa de los focos que provocó la salida desesperada de Joaquín Buffa. Un jugador isleño cayó en el área y el árbitro pitó penal.

El encargado de ejecutar la pena fue Nicolás Román quien transformó su tiro en gol. 2 a 1 y festejo ‘a lo Messi’ para el 7 albirrojo que se sacó la camiseta y la mostró a la tribuna como lo hizo el astro argentino en el derby español en 2017.

La ventaja era mínima. Minutos más tarde Joaquín Fuentes vio la segunda amarilla y la roja. Un entredicho con jugadores foqueños provocó la reacción del lateral de la Isla que generó un ‘tole tole’. Pero la situación no pasó a mayores. El encuentro estaba al rojo vivo, la Isla ganaba por un gol, pero jugaba con diez futbolistas.

Tres Focos intentó e intentó. En los minutos finales del encuentro, Matías Calistro cambió de ritmo y se acercó en velocidad al área rival, pero Pablo Acosta lo cruzó a destiempo y vio la roja directa. Era el tiro libre y nada más, la Isla aguantaba con nueve jugadores. Tres Focos tenía la última chance y hasta el arquero subió al área. Pero el centro quedó corto y fue rechazado.

Inmediatamente el árbitro pitó el final del partido y se despertó la algarabía de los isleños y la desazón de los verdirrojos. Muchos futbolistas de Tres Focos fueron sobre el juez a recriminarle varias situaciones del partido en que fueron perjudicados e incluso algunos de ellos realmente sacados, se querían ‘comer’ al colegiado.

Más allá de esto, Isla Mala coronó una actuación excepcional que mantuvo durante todo el campeonato, en el que logró quedarse con las dos ruedas y no perdió ni un solo partido, empató los dos encuentros con Villa Pancha y también dos con Charrúa.

Festejos de Isla Mala en el campo.

Fabián Buschiazzo: el campeonato “superó todas las expectativas”

A mediados de junio se hizo la primera reunión donde se invitó a toda la prensa y lo primero que se dijo fue: ‘muchachos no pensemos en la plata, pensemos en levantar la fiesta del pueblo’. “No importa si quedan dos pesos o un millón, el tema es que si es un éxito no hay plata que lo pueda comprar. No hay plata que pueda comprar la satisfacción de haberlo hecho”, resumió Fabián Buschiazzo, organizador e ideólogo del regreso del Campeonato de los Barrios.

“Hidrolavamos las tribunas, hicimos beneficios de toda índole, vendimos pegotines, pizza, ravioles, pollo, rifa de moto, Copa La Esperanza Sabalera para darle un beneficio a La Granjita, Miss Cyssa (otro regreso), el lanzamiento del campeonato, el fixture en vivo. Todo eso. El espectáculo inaugural que se suspendió por lluvia, y se tuvo que hacer en el cierre con Lucas Sugo y todo lo que abarcó eso para llegar”, enumeró el organizador.

Se hizo además un videoclip de la canción oficial Por los barrios interpretada por el grupo A Puro Verso, una iniciativa inédita producida por Sebastián Sabalsagaray en el que también participaron jugadores históricos de cada uno de los barrios. Cabe recordar que como homenaje a dos referentes del campeonato recientemente fallecidos se nombró a las copas de las ruedas como Juan Carlos ‘Quique’ Vidart (primera) y Ruben ‘Rubinche’ Vidart (segunda). Como homenaje en vida la copa principal llevó el nombre de Pablo Isa, gran arquero y ejemplo de superación personal.

En este proceso de organización se arreglaron los vestuarios del Estadio Miguel Campomar -el Municipio donó los materiales y la organización la mano de obra-, y se reestructuró todo el sistema lumínico. “No había nada (de luces), arrancamos de cero, se arreglaron las cantinas, se arreglaron los baños, se pusieron baños nuevos, se arreglaron todos los vestuarios. Echamos urea a la cancha, le echamos vitaminas, se hizo un poco más de colorido con el tema de las estáticas publicitarias, los bancos de suplente nuevos, se limpió todo el predio afuera y adentro del estadio. Se pintaron muchas cosas”.

Buschiazzo estimó que se generaron unos 20 puestos de trabajo, incluyendo el cuidado de los baños, las motos, la seguridad, así como también la gente de la cooperativa de vivienda COVIT que estuvo a cargo de las hamburguesas.

Para uno “que empezó a jugar en los campeonatos de los barrios a los 14 años, ver cómo estaba el estadio nos tocó el amor propio y nos dio fuerza para levantarlo, por más que los pronósticos siempre estaban en contra. Te decían ‘no, mira cómo está el pueblo’, ‘la inseguridad que hay’, ‘no va a ir nadie’, ‘por qué no lo haces en Independiente que está todo armado, en vez de gastar el tiempo ahí’. La idea no era reflotar el estadio solamente para el campeonato sino para muchas cosas: atletismo, Liga de Juan Lacaze, liceos, UTU, para que lo utilice todo el pueblo”.

Fabián Buschiazzo y Alfonsina Martínez con el sobrino del primero, y el telón de fondo de una noche de disputa del Campeonato de los Barrios.

Buschiazzo dijo que el campeonato superó todas las expectativas y que nunca hubiera imaginado que en casi todas las fechas se superaran las 1000 entradas vendidas. “En lo personal estoy agradecido con los compañeros porque realmente no hubo mucho apoyo. Al principio fuimos cinco o seis nada más, a lo sumo diez, porque no creían en este proyecto. Además, la gente trabaja y no se podía comprometer. Hubo que luchar y tratar de presionar para que la gente se mantuviera porque para esto necesitas mucho laburo y organización”.

De a poco, cuando vio que la fiesta empezó a tomar color, la gente se fue arrimando. “Hay que felicitar a cada una de las comisiones barriales por cómo hicieron las cosas”. Si bien Buschiazzo está “muy agradecido con la gente”, que también lo “felicita por devolverle la fiesta del pueblo”, no todo fueron rosas. “Ya sé que esto fue una fiesta, pero la pasé mal. Cuando criticaban a mi familia o incluso recibí insultos de mis familiares por decisiones que tomó el tribunal de penas y yo no tenía nada que ver. Son muchísimas cosas para corregir, pero dolían las palabras”.  

El hecho de que “las felicitaciones” pesen “más que las críticas” le dan “mucha fuerza para seguir”. Está agradecido, “primero con mi familia que me bancó en las buenas y en las malas, con mi novia, con mis compañeros, con mi socio Juanjo (Viera), el secretario (Jorge) Leal y la veedora Celica (Bentancour) que realmente estuvieron a la par, y los auspiciantes, que confiaron a ciegas en nosotros”.  

El organizador agradeció también a los futbolistas que brindaron el espectáculo. “Con aciertos y errores como los tuvimos nosotros, algunas veces se equivocaron en unas palabras injustas que decían o que publicaban. Nosotros nunca tuvimos intenciones de perjudicar a nadie, al contrario, se hizo lo más justo posible para todos”.

Buschiazzo reconoció que el año que viene hay “millones de cosas” para corregir, pero hay que “darle para adelante porque el campeonato de los barrios vino para quedarse”. También está agradecido con “el pueblo de Juan Lacaze por confiar y por permitirnos regalarle esta fiesta”. El sábado 29 de febrero será la ceremonia de entrega de premios en el club Cyssa a partir de la hora 20:30.

Cifras

En las 13 jornadas del campeonato se vendieron 17.282 entradas, por lo que la recaudación por ese concepto fue de $864.100. En la jornada final el total de entradas vendidas fue de 1.885, lo que significó un récord ya que se superaron los 1.700 boletos de la 3ª fecha. Salvo en la 10ª jornada y en las semifinales de ida (801 y 868 entradas respectivamente) en el resto del campeonato se vendieron más de 1000 entradas por fecha.

En la historia del Campeonato de los Barrios, Isla Mala y Tres Focos se han enfrentado seis veces en la gran final. Con la victoria isleña del sábado los del ranchito empataron el historial, están 3 a 3 en finales ganadas. En total el conjunto albirrojo marcó 24 goles y recibió 11, lo que hizo que Fabricio Cisneros se convirtiera en el arquero menos vencido. Alan Rodríguez fue proclamado como el mejor jugador de la final.

A lo largo de la historia solamente cuatro equipos habían sido campeones invictos: Villa Pancha (1977 -78), Centro (1985 – 86), Villa Pancha (1987 – 88) y Charrúa (1989 – 90). El equipo dirigido por Marcelo Díaz es el quinto en coronarse invicto en la historia del Campeonato de los Barrios y el primero del barrio Isla Mala en tener esa distinción.

Plantel del Campeón

Isla Mala: Nicolás González, Matías Rey, Matías Díaz, Damián Brun, Juan Pages, Joaquín Fuentes, Brandon Herrera, Jonathan Domínguez, Fabricio Cisneros, Joaquín Espinosa, Nahuel Pereyra, Leo Herrera, Marcelo Díaz, Gianluca Dovat, Alejandro Huelmo, Alan Rodríguez, Nicolás Román (C), Anthony Casellis, Charles Rodríguez, Martín Castro, Alberto Vera, Facundo Suárez, Pablo Acosta, Fabián Acosta, José Álvarez, Lucas Bentancur, Alain Calistro. DT: Marcelo Díaz. AT: Julio Pages, Walter Acosta. Equipier: Esteban Villanueva. Delegados: Daniel Alaniz, Juan Avelino, Hernán Amhed, Jorge Paz, César Aguilera.

El Camino del Campeón