Proyectan Centro de Estudio de Cáñamo y Cannabis en Juan Lacaze

Proyectan Centro de Estudio de Cáñamo y Cannabis en Juan Lacaze

El emprendimiento apuesta a formar profesionales en el campo de la industria naciente del cáñamo y el cannabis en Uruguay, y demandará una inversión de más de US$ 6 millones. La idea es que el centro sea «un punto de referencia en formación a nivel internacional, y también un atractivo turístico», explicaron sus socios fundadores Gerónimo Caro (31), Romina Fernández (25) y María Dolores Quintana (35).

Escribe Mathías Medero

A cinco años de la aprobación de la Ley 19.172 que legaliza y regula el cannabis el proyecto del Centro de Estudio de Cáñamo y Cannabis (CECC) apunta a la necesidad de una fuente fidedigna de información que trascienda fronteras y creencias, basada en ciencia, prueba empírica y estadísticas.

Sus fundadores tienen experiencia en educación y consultoría. «En cuanto empezamos a conocer más de la industria nos parecía cada vez más raro que no existiera ningún ente educativo que abarcara la planta y sus usos medicinales e industriales, o una institución que condujera estudios a nivel sociológico y medicinal en torno a los usos del cannabis y el cáñamo y su eventual impacto», dijo Caro. De a poco, «la idea fue tomando forma y hemos tenido la suerte o bendición de que se cruzaran personas en nuestro camino que nos hicieron las preguntas correctas o nos dieron el consejo adecuado para que, lo que originalmente eran conceptos en el aire, se convirtieran en noviembre en una empresa constituida».

Caro reconoce que el CECC es un proyecto ambicioso. «Estamos convencidos de que a través de este cultivo, que no contamina el ambiente sino que contribuye con la absorción de dióxido de carbono y el mejoramiento de la tierra, Uruguay puede posicionarse en el mercado como no lo ha hecho antes. Creemos que la mejor forma de contribuir es educando e investigando para volver a educar, es un ciclo”, explicó.

El proyecto se divide en tres grandes áreas que a su vez abarcan subproyectos. La primera implica impartir educación desde una plataforma web mientras se construye el campus educativo a pocos kilómetros del centro de la ciudad. Cuando concluyan las obras se enseñará con un método innovador. «Permitirá que los mejores profesionales sean quienes dicten las clases a distancia y los facilitadores quienes compartan la clase físicamente con los estudiantes y puedan así conducir debates y actividades prácticas», explicó Fernández.

La segunda es la investigación, fundamental en una industria donde se innova todos los días. Los socios cuentan «con una firme alianza» con tres canadienses que trabajan hace años en la industria. «Con ellos planeamos compartir un currículum para también comenzar a estandarizar la educación y compartir resultados de forma de mejorar prácticas en los únicos dos países en donde el cannabis es legal en todas sus formas».

En tercer lugar el CECC pretende ser un campus académico. No solo contará con un edificio central para las clases, una mediateca y oficinas, sino que también habrá un pequeño hotel, un spa, dormitorios para estudiantes, sala de juegos, piscina y restaurante lo que lo hará más atractivo al turismo y de esa forma podrá generar más empleo directo e indirecto en la ciudad. Las clases se dictarán en español, portugués e inglés, completó Fernández.

Abordaje integral del cáñamo y cannabis

La capacidad máxima del lugar será de 150 personas. «Creemos que habrá una rotatividad alta durante los últimos días de la semana cuando dictaremos los seminarios de menor duración, pero el resto de los cursos son de dos semanas o más. Las disciplinas son variadas ya que el cultivo así lo permite», dijo Quintana. Los cursos abordarán los usos del cáñamo: textil, construcción, bioplástico, sustituto de papel, bio-combustible y otros. También se tratarán aspectos agrícolas tanto del cáñamo como del cannabis, y finalmente el área medicinal.

El proyecto abarca el uso adulto o también llamado recreativo del cannabis. «Somos conscientes de que hay personas que deben prepararse en esa industria y tenemos que proveer no solo las herramientas básicas de cultivo y tratamiento de la planta sino de legislación, ética y consumo responsable», adelantó. Considerando el crecimiento que está teniendo la industria del cannabis en la zona y el país, los empresarios están concretando alianzas con distintas empresas del rubro para capacitar a sus futuros empleados en CECC. Es el caso por ejemplo de Cannapur, empresa que se instalará en Juan Lacaze en 2019.

El CECC ha estado trabajando con la agencia Uruguay XXI cuyo programa Finishing Schools, en conjunto con INEFOP, promueve que las empresas privadas inviertan en capacitación de personal otorgando hasta un 70% del valor del curso (o hasta US$ 2000) por empleado a las compañías que cumplan con los requisitos.

«La forma en la que daremos las clases tiene varias ventajas. Una de ellas es que al ser grabadas podemos tener como instructores a las personas que más saben de cada materia, con prescindencia del lugar donde residan en el mundo. De todas formas, pretendemos que todos visiten el centro al menos una vez por año». Otra de las ventajas del modelo es que permite jugar con el conocimiento. «Todos sabemos que ser experto en un campo específico o en una ciencia, no siempre va de la mano con saber enseñarlo o comunicarlo de manera pedagógica. Es ahí en donde entra el juego», indicó Quintana. La parte robusta del conocimiento la exponen los especialistas, y luego el facilitador o educador que está a cargo del grupo de estudiantes lo «baja a tierra» con tareas prácticas, debates y otras técnicas.


Un proyecto de «gran potencial»

Sumando la infraestructura edilicia, salarios para la construcción, seguridad, creación de currículums y otros, la inversión inicial se estima en unos US$ 6.000.000.  Caro, Fernández y Quintana trabajan con tres grandes consultoras de Canadá. Juntos están llevando adelante los mecanismos de financiación del proyecto y por ahora están muy conformes con la forma en la que se ha desarrollado el proceso.

También están abiertos a inversiones privadas. «Es muy reconfortante cuando otros uruguayos se interesan por el proyecto, le ven potencial y además confían en el equipo», dijo Caro. Si bien es «un honor cuando vienen de fuera del país, sabemos lo exigentes y cuidadosos que somos los uruguayos cuando evaluamos negocios. Que se confíe en la prosperidad del CECC con fondos privados del mismo Uruguay, nos hace sentir realmente orgullosos».

Respaldo institucional

El terreno en el que se instalará el proyecto pertenece a un familiar de uno de los socios fundadores. La intención es comprar el predio a nombre de la empresa para dar seguridad a los accionistas. «Afortunadamente compartimos con otras personas de Uruguay y del mundo nuestra visión acerca de la necesidad de educar e incursionar en esta nueva industria. Es un placer contar con ellos porque día a día aprendemos más».

Desde un comienzo se planteó la iniciativa a la Dra. Julia Galzerano, referente del Sindicato Médico del Uruguay (SMU) y de la Sociedad Uruguaya de Endocannabinologia (SUEN), quien «nos ha apoyado y hoy es un pilar fundamental». También reciben apoyo del empresario y diseñador industrial Gastón Rodríguez Lepera, referente de la industria del cannabis medicinal y cáñamo. A nivel internacional el CECC cuenta con apoyo académico de profesionales de Israel, Canadá, Estados Unidos, España, Argentina y Australia, por ejemplo el ingeniero civil Ramón Granados que actualmente desarrolla un proyecto de cáñamo industrial y hempcrete, un material biocompuesto hecho a partir de cáñamo.

El «embajador» del emprendimiento es el actor y director lacazino radicado en Buenos Aires, Osvaldo Laport. «Está tan comprometido como nosotros ya que comparte la intención de ayudar a su querida ciudad y será nuestro embajador y voz en el mundo, ayudando a promover la causa y el cambio cultural que pretendemos generar», informaron los socios. «Quién mejor que un artista con su trayectoria, que actúa, dirige y enseña su arte, con el que compartimos valores y además es también embajador de buena voluntad del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), y todo desde una gran humildad».

«Si este proyecto fuera meramente sobre cannabis recreativo no me hubiese enganchado», explicó el actor. «Mi acompañamiento está relacionado con mi paso por la vida, que es hacer el bien, y este proyecto es hacer el bien. Mi alegría y mi felicidad es poder ayudar a que Juan Lacaze, mi pueblo, vuelva a florecer».

A nivel empresarial el CECC cuenta con el apoyo de la empresa de mobiliario empresarial e industrial Fumaya. También se han proyectado alianzas estratégicas con Cannapur, considerando que en el campus podría capacitarse personal de la empresa a instalarse también en Juan Lacaze.

«Hace unos días comenzamos un excelente diálogo con el alcalde Darío Brugman y el concejal Arturo Bentancor, quienes se mostraron más que abiertos a discutir formas en las cuales colaborar con la prosperidad del proyecto que creemos se alinea perfectamente al objetivo de Juan Lacaze, Ciudad del Conocimiento». Según el cronograma, en enero de 2019 «vamos a encontrarnos con las consultoras de Canadá para concretar reuniones con el Estado y ultimar detalles a nivel de documentación, etc. En el segundo semestre empezaremos con la educación en línea en tres idiomas: español, inglés y portugués», informó Caro.

El emprendimiento generará más de 60 puestos de trabajo de manera directa entre administrativos, facilitadores, personal para el hotel, hostel, spa, restaurante, y mantenimiento de la parte agrícola, entre otros. A esto hay que sumar los puestos generados por la construcción y seguridad para los cuales se aspira a contratar empresas de la zona cuyos empleados también sean en su mayoría de la localidad.


Por ser el primer país en legalizar el cultivo, Uruguay «se vuelve atractivo a los turistas», evaluó. Si bien el proyecto «está dirigido a quienes les interese instruirse correctamente en la industria del cannabis ya sea por razones personales, profesionales o lo que los impulse a descubrir los diferentes aspectos y utilidades de esta planta, también sabemos que al contar con amenities, tendremos un flujo de turismo interesante. Por eso comenzaremos con una estructura que podrá alojar hasta 150 personas y estará diagramada estratégicamente para poder expandir su capacidad y servicios si la demanda así lo requiere».

Contacto: http://www.ceccuy.com/

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Instagram: @ceccuruguay